jueves, 26 de febrero de 2015

VALPARAISO FRENTE AL PEOR MAREMOTO DE SU HISTORIA



La perla del Pacífico bien pudiese terminar mal... muy mal. El reportero francés Alain Devalpo nos lo cuenta, para que nadie diga que no sabía...
valparaiso

Valparaíso frente al peor maremoto de su historia

20 febrero 2015 | Por Alain Devalpo

Valparaíso es una ciudad fénix. Sacudidas telúricas, tempestades, incendios, este mítico puerto de Chili, levanta la cabeza con dignidad desde hace siglos. Pero esta vez, la amenaza podría serle fatal. Colorido encuentro con el pintor Gonzalo Ilabaca, personaje ilustre de la ciudad, para evocar la batalla que los Porteños libran contra un maremoto de hierro y hormigón.

Junio 2014, la ciudad puesta en poesía por Pablo Neruda es presa de un incendio a la escala Pacífico. Una Patagonia de llamas destruye 3 000 viviendas. Una catástrofe en cualquier sitio. Una picada de mosquito para este puerto legendario que ha sabido sacar de sus heridas un encanto único.
“Cuando descubrí Valparaíso, me sentí chileno por la primera vez porque pude leer allí la geografía del país, cuenta Gonzalo Ilabaca, pintor que como muchos un día ancló en Valparaíso. Aquí todo está desgastado por el tiempo. Aquí la vida es peligrosa. El Porteño se adapta a la vida como sus casa a la geografía. La geografía de la ciudad es promiscuidad. El Porteño no esconde nada, expone sus virtudes como sus defectos.”
Valpo

Ciudad cantada mil veces, ciudad filada, fotografiada, retratada, ciudad maldita, pero también ciudad decorada del título de Patrimonio de la humanidad. Difícil definir lo que hace única a la Perla del Pacífico, explicar por qué este circo de 45 cerros se tatúa en los recuerdos como pocos.
Gonzalo Ilabaca, que vive en una colorida casa en el cerro Playa Ancha, se dejó adoptar: “Aquí, aquellos que como yo perdieron todo contacto con la naturaleza, pueden leer la vida. Esta compleja geografía hace del Porteño un autogestionario, creativo, improvisador. En este anfiteatro sentimos todos la pertenencia a una misma ciudad y es lo que nos enraíza. El Patrimonio de la humanidad en Valparaíso es en realidad la Humanidad de su patrimonio.”
Mucho tiempo olvidada, despreciada, mal amada por numerosos chilenos y sobre todo por los santiaguinos de la capital que se encuentra a 1:30 hrs. de ruta, el puerto de mala reputación es hoy en día presa de la envidia de aquellos que ayer le escupían la cara.
Los burócratas del siglo XXI no quieren ver más edificios arrugados ni perros errantes. Hay que terminar con los fantasmas de los bares de marineros en los que las jóvenes generaciones contemplan el horizonte de todas las ebriedades.
En Chile, como en otros sitios, la época es la de los Grandes proyectos inútiles a impuestos (GPII). Y es una muralla de contenedores que los promotores cuentan ofrecerle a la Humanidad. Un océano de acero, de playas en hormigón, una Cordillera de grúas.
Aunque el Pacífico es inmenso, pronto será invisible. Ocultado por el proyecto T2, de nombre tan poético como una tapa de alcantarilla. Una obra planificada desde el año 2013 en estilo Pinochet, hipócritamente, implacablemente, en las alcobas que abrigan las pornográficas emociones del poder y del dinero. Hoy día la ola se levanta en el horizonte. Se acerca como el fin de un mundo.
Valparaíso en bicicleta
Frente a la sombra que crece, el Porteño no busca refugio en el corazón de los cerros. Se reúne y se agrupa para hacerle frente. Una asociación ciudadana, Mar para Valparaíso, nació y lanza SOS para evitarle a la ciudad el naufragio anunciado. Los vecinos y los amigos se movilizan. Los amigos de los amigos también. “Defender la memoria de Valparaíso es defender nuestra propia dignidad. Es defender nuestra aspiración a devenir, algún día, leyenda, como decía el poeta Teillier", afirma Ilabaca, el mago de los colores.
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Loro Coirón – Fragmento de Ciudades Mundo - Valparaíso
Como en todos los GPII del planeta, los promotores cantan mañanas mejores. Pero las floridas palabras de los djihadistas del hormigón armado se marchitarán. Y sus promesas pronto serán grises como la miseria. Nada nuevo desde Homero. Quién escucha el canto de las sirenas está perdido para siempre. Hay que llamarse Ulises para desbaratar sus trucos, Loro Coirón o Gonzalo Ilabaca:“Esta expansión del puerto que nos imponen va contra nuestra dignidad. Nuestro deber es hacer que este anfiteatro vaya al mar, lo enlace. Queremos un puerto y una ciudad unidos en la armonía de su geografía y de su historia. Abrir la ruta costera para que la ciudad llegue hasta el mar y que el puerto sea benéfico para los cerros. Hay que poner a los habitantes en el centro de todo.”
El tiempo apremia. El asedio de la novia del Pacífico está planificado para comenzar el 1º de enero de 2016. La nostalgia de la ciudad-puerto ya está a la agonía. “En Valparaíso, hay tres tipos de nostalgia; la nostalgia del pasado, la nostalgia del futuro, de lo que podría advenir, y la nostalgia de lo que no advendrá jamás. Proteger estas dos últimas nostalgias, es fabricar belleza y embellecer nuestro futuro”, explica Gonzalo Ilabaca.
Una ambición velada por la bandera negra de los piratas del T2 que le roban un mito al patrimonio de la Humanidad con la complicidad de una epidemia de indiferencia.
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Perro de Valparaíso © Alain Devalpo
"Un terremoto dura 2 minutos y causa grandes pérdidas. Pero esta ola va a durar 30 años, es decir para siempre. Será una ola eterna, una maldición, una maldición de cuento de brujas. ¿Por qué estos escritores – el gobierno de Chile –son tan duros con Valparaíso? Es lo que nos indigna."
Es un grito de guerra el que lanza Gonzalo Ilabaca para movilizar a los enamorados de Valparaíso, los hijos e hijas del viento, de la luna, de la libertad, de la poesía, los nerudianos en el corazón del Pacífico. Aquellos que construyen un mundo de colores, que rehúsan vivir en un sarcófago al pie de una pirámide de contenedores.



Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional Corporación para la
Integración de los Derechos Humanos 
del Servicio Militar Obligatorio
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com

LA LIRA POPULAR VIRTUAL FESTIVALERA



vina2015

DE CUANDO HAY UN FESTIVAL DENTRO DEL FESTIVAL Y EL DESFILE DE ARTISTAS INVITADOS Y OBLIGADOS; DE LAS ERUPCIONES QUE VIENEN ANUNCIÁNDOSE CON TEMBLORES PREVIOS… Y EL EFECTO GALILEO

escribe Jorge Lillo
I
¡Chile tiene Festival!:
Hay tregua pa’ los de Penta
y las sumas suculentas
de una pyme sin igual.
¡Albricias, Viña del Mar
y País Que No Se Ve!:
¡Animan este pastel
dos conductores certeros,
graciosos, dicharacheros:
Aleuy y Memo Tellier!
II
Aprovechando el recreo,
actuará –bajo fianza–
un cafaña* de la Alianza
que cantará “Tango Reo”.
También, como corifeo,
“Jodino con su Orfeón”.
Con el Penta-reguetón
“Los Señores de la Guita”,
“Los Carlos y su bandita”
financiarán este show.
*Cafaña: (Lunfardo) Hombre de mal vivir
III
También presento al Jurado
de la sana competencia,
garante de transparencia
de este certamen cantado:
Presidente designado,
un miembro de La Polar;
el resto, de la Uniacc,
farmacias y Banco’e Shile;
unos Cómplices Civiles
y Sebastián con Tatán.
IV
El monstruo se ha sublevado
pidiendo que vuelva Arjona,
pero aparece Escalona
que ya es número probado.
El humor está invitado,
mi señor, –qué duda cabe–,
y en bambalinas se sabe
que ya está en su camerino
–pa’ reemplazar a Merino–,
el humor de Osvaldo Andrade.
V
¿Será cierto o cuchufleta
dice un amante del rock?:
a los “Fiscales Ad Hoc”
los reemplazan por “Los Tetas”…
Les quitaron la carpeta
pa’ cambiar la partitura.
Jugando a la pieza oscura
cambian el “dire” y la orquesta,
mientras el monstruo protesta
como lo hizo en Dictadura.
VI
Hará show por mucho rato
la banda “Boletas Truchas”,
y asombrará a la galucha
el grupo “Forward Contratos”.
También te cuento, mi ñato,
está “Ernesto y Sus Tenientes”
con su temas “Inocentes”,
y “Fue Error Involuntario”,
invitando al escenario
a todos los contendientes.
VII
Al final, la repartija
de antorchas y de gaviotas
no sirve pa’ poner nota
a la actuación más prolija,
porque el público se fija
en que todos los artistas
están en la misma lista,
cantando, con sus bemoles,
los temas de los autores
que pautean las “aristas”.
ALERTA AMARILLA: UN VOLCÁN BAJO EL VOLCÁN.
Hay peligro de erupción
en el volcán Villarrica;
arranca la gente rica,
de Caburgua y de Pucón.
–“Es como premonición”–
ha declarado un turista
mientras pasaba revista
a tantaza corrupción.
–“Es que no hay un corazón
ni volcán que la resista”–.
SE DA ¬–NUEVAMENTE– EL EFECTO GALILEO
Se exalta la Inquisición
con sus Padres Doctrinales
pues manifiesta Evo Morales
una herética opinión.
Esto causa conmoción,
y alegan que nadie puede
afirmar que ya no queden
socialistas post-Allende.
El Partido se defiende…
“Y sin embargo se mueve”.




Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional Corporación para la
Integración de los Derechos Humanos 
del Servicio Militar Obligatorio
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com

GOEBBELS LES ENMIENDA LA PLANA A LOS "HONORABLES"




Como hubiese podido decir Oscar Wilde, es la realidad la que le copia a las visiones oníricas... Arturo A. Muñoz tuvo un sueño... Helo aquí.
Joseph Goebbels

Goebbels le enmienda la plana a los “honorables’ del Congreso

Sí, ya lo sé. Los sueños, sueños son. Lo afirmó Pedro Calderón de la Barca hace una punta de siglos… pero este sueño que me ahogó antenoche me pareció demasiado coincidente con la realidad que vivimos en Chile

Escribe Arturo Alejandro Muñoz

No me preguntes cómo… carezco de explicaciones racionales. Solo puedo decirte que el sueño pareció más real que los tufos emanados del tal Morfeo. Mira, fue tan prístino que ni siquiera requerí saltar de la cama a las cuatro de la madrugada para anotar algo. Seguí durmiendo como si nada, y tres horas más tarde – ya bajo la ducha – recordé cabalmente palabras, gestos y caras.
Joseph Goebbels, renguito pero enterito, ataviado con el clásico uniforme cuya chaqueta color caqui portaba en el brazo izquierdo la escarapela de la svástica negra sobre un fondo blanco, por razones y circunstancias que mi sueño no especificó, estaba de visita en la cafetería del Congreso Nacional de Chile (sí, la misma de los titantos millones de pesos, ¿te acuerdas?). Nadie, al parecer, lo había invitado. Simplemente apareció… y se desató la locura entre los ‘honorables’.
En mi sueño (ya transformado en pesadilla a esas alturas), los ‘honorables’ juntaron varias mesas y el enjuto nazi, peinado a la gomina, ocupó el puesto de cabecera. Comenzó el interrogatorio que, a los pocos minutos, se transformó en súplicas de ‘capacitación’ por parte de varios eméritos representantes de la gallá… tanto de la gallá con billullo como de la otra, la mayoritaria.
Rescato, en estas líneas, solo las participaciones que me resultaron relevantes, o significativas, en ese extraño sueño de anoche.
▪ ¿Cómo se atreve a venir a este lugar que es el corazón de la democracia chilena, a sabiendas que la Historia lo muestra como uno de los peores genocidas que ha conocido el planeta? –preguntó, airado y con voz engolada, un diputado socialista que pontifica en contra del gobierno de Maduro en Venezuela y a favor de los contubernios sediciosos de la derecha llanera aliada a Washington y al gran capital.
▪ La Historia la escriben los vencedores, amigo mío. Sepa usted que yo jamás maté a nadie. No fui soldado, fui político.
▪ ¿Y no asesinó a sus hijos, en el bunker de la cancillería? –terció un parlamentario del partido radical.
▪ Mi mujer los asesinó, no yo. Ella estaba enloquecida de amor y pasión por el führer… tanto como ustedes lo están con el neoliberalismo. ¿Se han preguntado alguna vez lo que vuestro apoyo a ese sistema económico y político ha significado realmente para millones de seres en este planeta?
▪ ¿Por qué asesinaron tanta gente para imponer sus ideas y sistema en Alemania? inquirió un UDI que bebía agua mineral sin gas al final del montón de mesas.
▪ Ah, por las mismas razones que usted y sus adláteres argumentaron en este país entre 1973 y 1990. Ya lo dije recién: para imponer ideas y sistema, pues carecíamos del apoyo mayoritario del pueblo alemán. Algo muy similar, me parece, hicieron ustedes, ¿no le suena conocido?
▪ Pero, los nazis asesinaban por asuntos raciales, clasistas y económicos, protestó un despistado RN.
▪ ¿Y ustedes, no? Uno de vuestros principales líderes políticos (supuestamente ‘demócrata’), de apellido Allamand, al mediodía de ese martes 11 de septiembre de 1973 se instaló en el balcón del departamento de su amigo y socio, un tal Ossa, rifle en mano, y se dedicó a dispararles a mansalva a los obreros y trabajadores de la empresa “Chile Films”, para evitar que dejaran el local de la empresa y de ese modo facilitarles la tarea a los militares golpistas que ya se acercaban al lugar. ¿O lo olvidó?
▪ ¡Estábamos en guerra! protestó un diputado UD, bastante amoscado con las respuestas del nazi.
▪ ¿A eso le llama ‘guerra’? ¿A luchar contra población civil desarmada, usando tanques, aviones, metralla y poder de fuego propio de un conflicto bélico mayor? Nosotros sí que estábamos en guerra… con Inglaterra, con Francia, Polonia, Unión Soviética, Estados Unidos, Canadá, Australia, Brasil, Nueva Zelanda, e incluso con ustedes, Chile.
▪ Pero, Auschwitz, Treblinka…
▪ Ah, bueno, fue un exceso que muy caro le ha costado a nuestra causa, sin embargo qué bien nos imitaron acá en Chile con Tejas Verdes, Villa Grimaldi, Tres Álamos, calle Londres, calle José Domingo Cañas y las otras instalaciones de torturas y muerte en provincias. Allá en el averno les hemos aplaudido considerándoles nuestros mejores alumnos, no crean que no, ustedes son tan buenos como los mismos israelitas que han aplicado –contra palestinos y árabes en general- las técnicas implementadas en los territorios ocupados por nuestras SS y SA, y los gobiernos de Tel Aviv se han mostrado como alumnos de primerísimo nivel. Pero, ustedes han sido aun mejores, ya que lo hicieron contra vuestra propia gente. ¡Maravilloso! Una frialdad en beneficio de la ideología del gran capital que, realmente, asombra y merece aplausos. Por eso y para eso he venido…
▪ Perdóneme, caballero –terció, indignado, un senador UDI– pero si de algo estamos alejados es, aunque no lo crea, de la ideología y técnicas del nazismo.
▪ ¿Cómo que ‘alejados’? No me contradiga… ¿se olvidó del apoyo y defensa realizada por su partido, desde siempre, a las acciones de la Colonia ‘Dignidad’ o ‘Villa Baviera’? No creo que desconozca usted cuánto admiró y cobijó su partido –durante décadas- a nuestro amado gautleiter Paul Schaeffer. Si bien recuerdo, usted también asistió a Villa Baviera –en los años de la dictadura militar- a “cursos de capacitación” con Schaeffer y con el doctor Helmutt Hopp.
▪ Nunca acepté ni me atrajo la ideología nazi –intervino oportunamente un diputado de la Democracia Cristiana ante el comprometedor silencio del senador UDI luego de la respuesta del nazi– sin embargo hay una frase suya que siempre me ha parecido digna de análisis.
▪ ¿Cuál sería esa mentada frase?
▪ “Miente, miente, miente… que algo queda”
▪ Ah, pero esa frase no es mía; yo la copié, me apropié de ella… pertenecía al director del diario “Leiptzig Beobachter”, que dicho sea de paso no era nacionalsocialista, sino simplemente ‘socialdemócrata’ de viejo cuño, y católico, por añadidura. En este país hicieron carne esa frase, ¿verdad? He disfrutado los titulares, editoriales y crónicas amañadas que diarios como El Mercurio, La Tercera, La Segunda y otros, han efectuado a destajo desde 1973 hasta, incluso, hoy mismo. Mi führer me pidió que les felicitara por tamaño aprendizaje y réplica.
▪ ¡Señor, perdóneme, pero nosotros somos democráticos, respetuosos de las leyes y la Constitución! Así fue como llegamos a sentarnos en el sillón de O’Higgins, en el palacio de gobierno! gritó, casi fuera de sí, un senador socialista de mechas largas a lo Jesucristo.
▪ Nosotros también –respondió Goebbels- Recuerde que en 1933 ganamos democrática y muy legalmente las elecciones, y Hindenburg nombró Canciller a nuestro führer. Todo ello de acuerdo a la ley y a la Constitución de Weimar.
▪ Una Constitución horrorosa, que le permitió al NSDAP hacerse del poder, pero de forma mentirosa, rastrera y totalitaria…
▪ Muy similar a la que ustedes protocolizaron acá en Chile en 1980… y que su propio partido, el socialista, ha defendido y arropado con un cariño que emociona… ¿o me equivoco? No puedo dejar sin mencionar que en 1989, con Ricardo Lagos a la cabeza, la Concertación se bajó los pantalones ante la ultraderecha pinochetista dándole el visto bueno final y total a la Constitución de las bayonetas.
▪ Ya, ya… está bien…pero baje la voz por favor –gimió un diputado socialdemócrata de corbata azul con pintas blancas.
▪ Ustedes, mis amigos, han agregado características notables a nuestras acciones. Eso de meter en la cabeza del pueblo que ustedes son la izquierda, pese a que administran magistralmente los intereses de la ultraderecha económica y del empresariado transnacional, es una cuestión que merece premios, cruz de hierro y aplausos de nuestro partido…
▪ ¡Saquen a este huevón de aquí! explotó finalmente el senador socialista de mechas largas. No necesitamos ‘censuradores’ que vengan a cuestionar nuestros acuerdos…

Ahí desperté. Sudando como caballo de tiro. Fui hasta la cocina para servirme un vaso de agua. Respiré tranquilo. Había sido solo un sueño, una pesadilla. Claro, algo como aquello, vale decir, algo como lo expresado por el fantasma de Goebbels en el Congreso, jamás podría tener un correlato con la realidad nuestra. Jamás…
¿O, tal vez sí? No bien me encuentre en Coltauco con el inefable senador Juan Pablo Letelier se lo preguntaré… si es que acepta escucharme, ya que habitualmente me elude. ¿Por qué actuará así conmigo? ¿Habrá soñado también con Goebbels en ocasiones anteriores a mi pesadilla?


Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional Corporación para la
Integración de los Derechos Humanos 
del Servicio Militar Obligatorio
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com

sábado, 21 de febrero de 2015

NO HEMOS INVENTADO NADA



La cueca golpista en Venezuela está en su apogeo. El progresismo se divide entre los que avivan la cueca, y los que -prudentemente- hacen como si tamboreasen en un cacho... Otro capítulo de un drama escrito más al norte, a la cuadra de Washington... Luis Casado nos lo cuenta.
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Trío de adalides de la "libertad" para los criminales

No hemos inventado nada

Escribe Luis Casado

Quienes me hacen la amabilidad de leer mis paridas saben que suelo usar esta fórmula. Desde la aparición del homo sapiens hemos estado acumulando conocimientos y experiencias, y resulta difícil rajarse con algo nuevo. Sobre todo en el ámbito de la política, y si me apuras un poco, en la esfera de las agresiones a países que no siguen la senda que impone, o le gustaría imponer, a los imperios. Del mismo modo, los errores de quienes pretenden “cambiar el mundo” tienen el gusto algo “faisandé” de los productos cuya fecha límite de consumo expiró hace tiempo. Vamos ahí.
Enconado enemigo de Venezuela, el diario “progresista” español El País anuncia en primera página: “La policía de Maduro detiene al alcalde opositor de Caracas”. Menos mal que es “progresista”. En Chile, el muy reaccionario El Mercurio –del cual sabemos que miente– es más fidedigno, y titula “El edil fue arrestado ayer por orden del Ministerio Público”, o sea por decisión judicial del 6º Juzgado de Caracas. La mentira, esa de la que fue maestro Joseph Goebbels, sigue siendo un arma letal, ahora en manos de la progresía. ¿Dónde está la novedad?
El proceso bolivariano, del cual se puede pensar lo que se quiera, es atacado desde dentro y desde afuera, con el estímulo intelectual y material de Washington y la participación activa de lo más granado del “progresismo” latinoamericano y europeo. Los intentos de diabolización de Hugo Chávez primero, y ahora de Nicolás Maduro, llegan a ser caricaturales. Por pura coincidencia –hace algunos años– participé en Caracas en el lanzamiento de una publicación anti-chavista. En un generoso cocktail ofrecido en el Hotel Hilton en el que me alojaba, y en el que me encontré con el responsable para América Latina del partido socialista francés quién me invitó al jolgorio. Lo más pútrido del empresariado venezolano, encabezado por el sector agrícola, estaba allí. Digo pútrido no porque sea enemigo de los empresarios (yo también lo he sido) sino porque su objetivo declarado era atentar contra la estabilidad del gobierno. Entre los asistentes, patético, obediente, a las órdenes, un fulano que oficiaba de secretario general del PS venezolano. No me lo contaron: lo viví.
Jugar la carta de la desestabilización, financiar plumíferos tarifados… ¿Dónde está la novedad?
Si algo es crítico, sensible y vital para la población, son el pan y el agua. En fin, los alimentos, los productos de primera necesidad. Desde tiempos inmemoriales, cuando se quería disgustar a una determinada población con quienes les dirigían, el suministro de tales productos y sus canales de distribución fueron objeto de la cuidadosa atención de los desestabilizadores. Si logras interrumpir el flujo tienes garantizada una airada reacción de la población. Este procedimiento no tiene nada de novedoso: en los años de la presidencia de Salvador Allende lo vivimos en carne propia. Ahora se usa en Venezuela. ¿Dónde está la novedad?
Algo más atrás en el tiempo, la Revolución Francesa no fue la excepción. Atacada desde dentro y desde fuera, con el concurso y la complicidad de algunos pretendidos “progresistas” pagados por la agonizante monarquía de Louis XVI, el arma del hambre fue esgrimida por sus más enconados enemigos. A tal punto que Robespierre el 2 de diciembre de 1793 se dirigió a la Asamblea Nacional diciendo lo que sigue:
“La escasez actual es una escasez ficticia”… “la libertad de comercio es necesaria hasta que la codicia homicida comienza a abusar de ella…”… “No es necesario que yo pueda comprar lujosas telas; pero tengo que ser suficientemente rico como para comprar pan, para mí y para mis hijos. El negociante bien puede guardar en sus bodegas las mercancías que el lujo y la vanidad desean, hasta encontrar el momento en que pueda venderlas al mejor precio posible; pero ningún hombre tiene el derecho de acumular montañas de trigo al lado de su prójimo que muere de hambre…” “Toda especulación mercantil que se hace al precio de la vida de nuestros semejantes no es comercio, es bandolerismo fratricida.”
Y consciente del efecto que la escasez tendría en la población más modesta, Robespierre exige:
“Que la circulación (de mercancías) en toda la República sea protegida (…) ¿Circula la subsistencia pública cuando los ávidos especuladores la retienen amontonada en sus graneros? ¿Circula cuando al lado de las más abundantes cosechas el ciudadano necesitado languidece, por no poder dar una moneda de oro o un billete de papel suficientemente precioso para obtener una porción?”
Ya ves, nada nuevo bajo el sol, no hemos inventado nada. Pero… ¿Cuál es la solución? Robespierre tenía la suya, y en ella tampoco había ninguna novedad:
“¿Qué límites le pondrían a sus atentados los despiadados vampiros que especulan con la miseria pública, si a todo reclamo opusiéramos las bayonetas y la orden absoluta de creer en la pureza y la benevolencia de los acaparadores? La libertad indefinida no es sino la excusa, la protección de estos abusos. ¿Cómo podría ser el remedio? (…) Yo denuncio a los asesinos del pueblo y Uds. responden “laissez-faire” (deje hacer…). En este sistema todo está contra la sociedad, todo está a favor de los mercaderes de granos (…) Yo no les arrebato ningún beneficio legítimo, ninguna propiedad legítima; no les arrebato sino el derecho de atentar a la de los demás; no destruyo el comercio sino a los bandoleros de los monopolios; sólo les condeno a la pena de dejar vivir a sus semejantes.”
De esto se agarraron algunas almas puras para condenar a Robespierre como a un enemigo de la libertad, en particular de la libertad de especular. Porque para Robespierre la libertad de comercio tiene un límite: el interés general. El interés público. El interés de la inmensa mayoría de la población que no puede dar monedas de oro a cambio de un poco de pan.
En el campo de flores bordado, la asesoría suministrada a la reacción venezolana por los expertos en golpes de Estado de la DC, y el apoyo de Ricardo Lagos al fallido golpe de Estado contra Hugo Chávez, son prolongadas ahora por un insigne “progresista” llamado José Antonio Viera-Gallo, dizque socialista y –como él mismo se presenta– “abogado, ex ministro del Tribunal Constitucional y ex ministro Secretario General de la Presidencia durante el primer gobierno de Michelle Bachelet.”
En el no muy progresista diario La Tercera, el “compañero” Viera-Gallo acusa a Venezuela de mantener en detención arbitraria a un energúmeno golpista llamado Leopoldo López. Digo golpista porque en su momento detectamos movidas abiertamente atentatorias contra la estabilidad institucional de Venezuela, promovidas desde España, y pudimos seguir hasta en Chile las acciones de un agente que buscaba apoyo para tales propósitos.
Detrás de lo que describo estaba José María Aznar, ex presidente del gobierno español, y alguna progresía hispana, cercana al PSOE. De ahí que no sea sorprendente que Viera-Gallo declare:
“A fines de noviembre del año pasado, por encargo de la Internacional Socialista, fui a Caracas para encontrar a López y su familia y con el propósito de dialogar con las autoridades venezolanas para apurar el proceso judicial y obtener al menos su libertad provisional.”
¿A título de qué se permite Viera-Gallo ir a exigirle a un país soberano, más precisamente a su sistema judicial, “apurar” una causa? ¿Acaso aceptaría el “ex ministro secretario general del gobierno de Michelle Bachelet” que un extranjero venga a imponerle a la justicia chilena el ritmo de sus trabajos, por decir algo, en el proceso de la Masacre del Laja, abierto en 1979 y aún no resuelto? Allí hubo 19 muertos, asesinados por civiles y militares que aún gozan de impunidad, entre otros, gracias a la Concertación del Sr. Viera-Gallo.
Pasa que Viera-Gallo insinúa que la detención de Leopoldo López es arbitraria:
“Su familia lo atribuye a que su esposa fue recibida por el Vicepresidente de los EE.UU. y José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA.”
En otras palabras… el crimen de Leopoldo López se limita a un encuentro con… José Miguel Insulza, un precursor de Viera-Gallo en esto de buscar la liberación de criminales (¿te acuerdas de un cierto Pinochet en Londres?), y con el vicepresidente de los EEUU, país que financia la oposición política y la desestabilización del gobierno de Venezuela. La nada misma.
Un esbirro tarifado, al servicio de un amo poderoso. ¿Dónde está la novedad?
Tú puedes pensar lo que te de la gana de los bolivarianos.
Pero como ves, los amigos del imperio no han inventado nada…


Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional Corporación para la
Integración de los Derechos Humanos 
del Servicio Militar Obligatorio
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com

ECUADOR NO PAGÓ LA DEUDA Y PROSPERÓ


Cuando la Unión Europea -y sobre todo Alemania- buscan ahogar al pueblo griego, el Embajador ecuatoriano en Francia recuerda que su país logró salir del marasmo, precisamente rehusando pagar una deuda ilegítima.
RCorrea

Ecuador se negó a pagar la deuda y prosperó

Escribe Carlos Játiva, Embajador de Ecuador en Francia

Como España hoy, hace unos años, Ecuador era el país sudamericano que más parte de su presupuesto consagraba al pago de su deuda soberana.
En 2005, Quito atribuyó el 40% del presupuesto público al pago de los intereses de la deuda mientras los gastos de sanidad y educación se reducían al 15%. Se satisfacía primero a los acreedores extranjeros, en detrimento de las necesidades fundamentales de la población. Un endeudamiento ilegítimo, una dependencia económica y financiera y un aumento de las desigualdades constituían las principales características de aquel Ecuador. Ante ese estado de hechos, en noviembre de 2006, a través de la vía electoral, los ecuatorianos llevaron a Rafael Correa a la presidencia de la República. Y con él todo cambió.
Al asumir el cargo en enero de 2007, Rafael Correa preconizó una “Revolución Ciudadana”, no violenta y democrática, que favoreciera la integración, la solidaridad y la equidad. Para alcanzar tales objetivos, era necesario asumir el poder a fin de transformarlo en poder popular, para provocar cambios en las estructuras desiguales existentes, puesto que el verdadero de¬sarrollo sólo es posible a través de la modificación de las relaciones en el seno de la sociedad.
Correa decidió optar por la vía alternativa de dedicar los fondos estatales al gasto social y productivo, reduciendo de forma significativa la proporción del presupuesto asignada al pago de la deuda externa, y aumentando considerablemente la inversión humana. La realización de esta política fue posible gracias, en gran medida, a los resultados de la auditoría de la deuda externa y al rechazo de las deudas consideradas ilegítimas. Para lograrlo, Ecuador tuvo que atravesar un camino plagado de obstáculos.
En el periodo de 1982 a 2006, la deuda externa en su totalidad (privada y pública) no hizo más que aumentar. Las ligeras “correcciones” derivadas de las diferentes condonaciones y renegociaciones nunca llegaron a frenar su vertiginoso ascenso, que pasó de 241 millones de dólares en 1970 a 17.000 millones de dólares en 2006. Representó como media, en el conjunto del mismo periodo, casi el 61% del producto interior bruto (PIB). Ecuador padecía entonces una verdadera hemorragia: si se calcula la diferencia entre las sumas recibidas de los prestamistas extranjeros y las sumas reembolsadas, se constata que la transferencia neta respecto a la deuda era negativa.
En ese periodo, más de 13.500 millones de dólares salieron de Ecuador para reflotar a los diferentes acreedores extranjeros. Así pues, esa lacra se fue transformando en un instrumento de dominación y de expolio de los países deudores, concebido por y para los países acreedores y las instituciones financieras internacionales. Además, Quito transfirió más de mil millones de dólares a los organismos multilaterales –Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Banco de desarrollo de América Latina, Fondo Monetario Internacional– y, sin embargo, su deuda aumentó.
Los intereses de la deuda representaban, en 2004, el 145% de los ingresos fiscales petroleros y, en 2006, el 200%… Si esta tendencia se hubiera mantenido, Ecuador hubiera agotado sus reservas petroleras en 25 años sin haber invertido esa riqueza en apoyar su desarrollo. Por otra parte, sólo el 14% de las sumas prestadas entre 1989 y 2006 se utilizaron para proyectos de desarrollo (agua potable, energía, irrigación, transportes, telecomunicaciones, infraestructura social y apoyo a las empresas). El 86% restante sirvió para devolver el capital y los intereses de la deuda externa.
El presidente Rafael Correa se comprometió a poner fin a semejante círculo vicioso del pago de la deuda y de acuerdos para la refinanciación de todo tipo. Para ello, creó la “Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público” (CAIC) el 7 de julio del año siguiente. El Gobierno pretendía de ese modo impulsar la identificación de las deudas ilegítimas, tanto con los acreedores multilaterales (BM, FMI, BID) como con los acreedores bilaterales. En base a los resultados de la auditoría, Ecuador renegociaría entonces el pago de la deuda externa. Decidió no pagar las deudas que no hubieran beneficiado a la población o que se hubieran contraído de forma fraudulenta, y emprender acciones jurídicas contra los responsables de la situación de endeudamiento.
La posición de Correa fue clara: la deuda externa se pagará en la medida en que no afecte a las prioridades del desarrollo nacional. Posición que no excluye la opción de una moratoria si la situación económica lo exige. El Gobierno se posicionó así como “país acreedor” frente a una deuda ya ampliamente pagada y de la cual una buena parte era ilegítima, lo que justificaba su no devolución.
Un ejemplo de deuda ilegítima fue la decisión del Gobierno noruego de anular la deuda ecuatoriana. A finales de los años 1970, la industria noruega de construcción naval se encontraba en mala situación. Oslo decidió poner en marcha una “Campaña de exportación de navíos” y se aprobaron numerosos préstamos sin considerar la realización efectiva de los proyectos previstos ni la capacidad de reembolso de los países deudores. De los 36 proyectos concluidos con 21 países, sólo dos consiguieron satisfacer su deuda. Ecuador fue uno de los países que no llegó a hacerlo. Gracias a la presión de activistas por la anulación de la deuda tanto en Noruega como en Ecuador, el Parlamento y el Gobierno noruegos terminaron por tomar conciencia de que tales actuaciones eran inadmisibles. El 2 de octubre de 2006, el ministro noruego de Desarrollo Internacional anunció la anulación de la deuda para los países que, como Ecuador, aún debían entonces 36 millones de dólares.
Las renegociaciones con los acreedores internacionales habían empezado en 1983 cuando la deuda comercial de las empresas privadas ecuatorianas pasó a ser responsabilidad del Estado, ya que éstas no tenían recursos para cumplir con sus obligaciones económicas (como pasa hoy en España con los bancos). El proceso de renegociación conoció diversas peripecias, pero las cosas no cambiaron realmente hasta que, en 2007, siete meses después de su elección, el presidente Correa decidió crear la CAIC. Las conclusiones mostraron que numerosos préstamos habían sido concedidos violando reglas elementales del derecho internacional.
Como ocurre hoy en Grecia, en Portugal o en España, esas condiciones de crédito aceptadas obligaron a Ecuador a iniciar reformas estructurales que garantizaran modelos de pago de la deuda, en detrimento del crecimiento económico y de los derechos sociales de la población.
Se llegó así a la sexta renegociación, en noviembre de 2008. Quito decidió suspender el pago de títulos de deuda con fecha de vencimiento, algunos para 2012, y otros para 2030. Rafael Correa propuso una reestructuración de la deuda, no por falta de dinero, sino porque existían indicios de ilegitimidad y de ilegalidad de la deuda. El Presidente Correa señaló que la renegociación debía tener en cuenta, no sólo las exigencias de los acreedores, sino también las demandas del Gobierno, tomando ante todo en consideración las posibilidades de pago del país, únicamente después de haber satisfecho las necesidades sociales del pueblo.
En junio de 2009, Ecuador consiguió readquirir títulos de deuda por valor de 3.200 millones de dólares por sólo 900 millones de dólares, es decir, con una reducción de entre un 65% y un 70% de su valor. Si tenemos en cuenta los intereses que Ecuador ya no tendrá que pagar, puesto que ha comprado títulos que vencen en 2012 y en 2030, el Tesoro Público ahorró en torno a 7 280 millones de dólares para los próximos 21 años. Esto ha permitido encontrar nuevos medios financieros y aumentar el gasto social en la sanidad, la educación, la ayuda social y el desarrollo de infraestructuras de la comunicación.
Como consecuencia, la deuda de Ecuador descendió de 17.475 millones de dólares en 2008 a 13.686 millones en mayo de 2011, lo que representa una reducción de 3.789 millones de dólares. El saldo de la deuda externa pública fue restablecido a 8.705 millones, mientras que el de la deuda privada quedó en 4.981 millones.
Esta actitud original y soberana del Gobierno responde a preceptos precisos inscritos en la nueva Constitución ecuatoriana aprobada por sufragio universal en septiembre de 2008. En especial, el artículo 290 somete todo endeudamiento futuro a las siguientes reglas:
1. Se recurrirá al endeudamiento público sólo cuando los ingresos fiscales y los recursos provenientes de la cooperación internacional sean insuficientes.
2. Se velará para que el endeudamiento público no afecte a la soberanía, los derechos, el buen vivir y la preservación de la naturaleza.
3. Con endeudamiento público se financiarán exclusivamente programas y proyectos de inversión para infraestructuras, o que tengan capacidad financiera de pago. Sólo se podrá refinanciar deuda pública externa, siempre que las nuevas condiciones sean más beneficiosas para Ecuador.

La no devolución de la deuda decidida por Rafael Correa, le ha permitido a Ecuador ahorrar casi 7.000 millones de dólares (intereses incluidos), que se han reinvertido en el ámbito social.
Por otra parte, entre 2006 y 2011, el porcentaje del presupuesto estatal dedicado a la devolución de la deuda pasó del 24 al 7%, mientras que el relativo a los gastos sociales aumentó del 12 al 25%. Además, el crecimiento del PIB alcanzó una media del 4% desde 2006 y de un 7,8% en 2011, lo que permitió financiar el aumento de los salarios, las pensiones y la mejora general de las condiciones de vida.
En mayo de 2010, a raíz de un encuentro con el ex primer ministro griego Yorgos Papandreu, Rafael Correa le aconsejó, pero en vano, que Atenas dejase de pagar su deuda. Le explicó en términos simples pero significativos: “Es la lógica financiera: te caíste, me pagas más y más caro. Cuando la lógica del desarrollo tendría que ser: te caíste, pues te levanto y después ya veremos cómo nos arreglamos”.
Reiteró este consejo el 8 de octubre de 2011 a los países europeos afectados por la “crisis de la deuda”, que no es más que un pretexto para la implementación de políticas de austeridad.
Si analizamos las medidas regionales, coherentes con las políticas mencionadas, se puede destacar que en marzo de 2007, siete países de UNASUR (Argentina, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Brasil y Uruguay) decidieron restablecer márgenes de maniobra creando el Banco del Sur, una institución financiera que dispondrá de una parte de las inmensas reservas –entre 7.000 y 20.000 millones de dólares– para el desarrollo del continente.
Y Ecuador añadió otros dos pilares a la nueva arquitectura financiera regional con la Declaración de Quito de mayo de 2007. Propone la creación de un fondo de estabilidad regional, el Fondo del Sur, y una unidad de cuenta común que abra el camino a la futura unión monetaria sudamericana. De ahí el SUCRE, o Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos, boceto de una moneda común.
Tras cinco años de Revolución Ciudadana, Ecuador ha logrado encontrarse por primera vez en una situación que le permite realizar una distribución adecuada de la renta y la riqueza, promover la producción nacional, la integración regional, el respeto a los derechos de los trabajadores y la estabilidad económica.
Aunque todavía quedan objetivos por alcanzar, las cifras de la revolución productiva y económica son reveladoras de un cierto optimismo. El paro y los contratos precarios se han reducido, la pobreza ha disminuido. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Ecuador es el segundo país de la región que más ha reducido su índice de pobreza, que ha caído 9 puntos situándose en un 28,6%. En 2011, 650.000 personas salieron de la pobreza.
Gracias al crecimiento económico y a la gestión responsable de las finanzas, la deuda pública en relación al PIB ha descendido a su nivel más bajo en la historia. En octubre de 2011, se situaba en un nivel del 22% (14% de deuda externa y 8% de deuda interna).
Ecuador ha conseguido imponerse a la deudocracia. Y ya no está en venta


Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional Corporación para la
Integración de los Derechos Humanos 
del Servicio Militar Obligatorio
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com