viernes, 31 de octubre de 2014

¿COMO FELICITAR A UN NOBEL?



Un académico, un investigador, un colega de Jean Tirole, el reciente premio pseudo Nobel de economía, lo felicita y le dice algunas cosas que merecen ser conocidas... ¡y de paso le da una lección de economía!
SimonThorpe

Simon Thorpe, autor de la carta abierta


Carta abierta a mi colega Jean Tirole, reciente ganador del Premio Nobel de Economía

Simon Thorpe
Traducido por Manuel Talens (Tlaxcala)
Querido Jean, 

En primer lugar, permíteme felicitarte por tu premio Nobel de Economía. Todos estamos muy orgullosos en Francia, y en particular en Toulouse, de que hayas recibido este prestigioso honor.

Como colega y director de otro laboratorio de Toulouse (el Centro de Investigación del Cerebro y la Cognición [CerCo]) ya nos hemos encontrado en varias ocasiones y me alegraría mucho poder hacerlo de nuevo en un futuro próximo. Sé que eres una persona muy agradable, muy afable y, sin la menor duda, una de las mentes más brillantes de Francia.
Acabo de escucharte en el programa matutino de economía de los sábados en France Inter “On n’arrête pas l’eco” [(No hay quien pare la eco(nomía)]. Te han preguntado cuáles serían tus cuatro prioridades principales para ayudar al gobierno francés a superar la actual crisis de la deuda y para poner en marcha de nuevo la economía francesa. Tus recomendaciones han sido: (1) reformar el “mercado de trabajo” mediante regulaciones (lo que presumiblemente significa facilitar la contratación y el despido de trabajadores); (2) reformar los sistemas de pensiones (aumentando la vida laboral para cubrir los costes del sistema) y (3) simplificar y reducir el papel del Estado mediante reformas. (Te habían pedido cuatro proposiciones, pero sólo diste tres).
Lo siento, Jean, pero por mucho que yo respete tu contribución a la teoría económica, no veo nada nuevo en tu respuesta. Es la misma historia neoliberal que escuchamos a diario: eliminemos las restricciones sobre el empleo, obliguemos a la gente a trabajar más tiempo y reduzcamos el papel del sector público… y todo saldrá bien. Si te creyese me parecería posible resolver la crisis de la deuda combinando austeridad y liberalización. Pero siento decirte que no te creo. ¿Cómo puede ser que una de las mentes económicas más brillantes nos venga con esto, que no es sino pura ortodoxia al 100%?
¿Qué tal si probamos algo realmente innovador? ¿Estás seguro de que hemos agotado todas las opciones?
Me encantaría que me dijeses qué opinas de la siguiente propuesta: 

Hace tiempo que pienso que los bancos centrales como el BCE podrían introducir un pequeño impuesto de tarifa plana a todas las transacciones financieras electrónicas que se hagan en su moneda, dondequiera que tengan lugar en el mundo. Cualquier persona en cualquier parte del planeta que quisiese hacer transacciones en euros estaría legalmente obligada a pagar dicho impuesto. Yo lo pagaría cuando mi sueldo del CNRS llegase a mi cuenta. Tú lo pagarías cuando recibieses tu premio Nobel (si te lo pagan en euros). Me gustaría pagarlo cuando abono mi factura de la luz o cuando utilizo una tarjeta de crédito; de hecho, se pagaría cada vez que yo o cualquier otro utilizase el sistema de dinero del euro.

Si decido utilizar libras esterlinas, me gustaría pagarle al Banco de Inglaterra a la velocidad especificada por el Banco de Inglaterra. Si utilizo francos suizos, le pagaría una pequeña cuota al Banco Central Suizo, etc.
Todos pagarían. Ciudadanos como tú y como yo. Pero también las empresas. Y, por supuesto, los mercados financieros también pagarían la tarifa de las transacciones que hacen con nuestro dinero en millones (¿miles de millones?) de operaciones diarias.
El tipo de tarifa del que hablo podría ser muy bajo, literalmente una fracción del 1%, tal vez una centésima parte de las comisiones por transacciones que las compañías de tarjetas de crédito como Visa, MasterCard y American Express cobran cada vez que tú y yo utilizamos sus servicios. Acuérdate de que, aunque puedas pensar que te cuesta lo mismo pagar con tarjeta de crédito que en efectivo, los comerciantes a menudo se han visto obligados a pagar entre el 2% y 4%. Y, obviamente, todos terminamos pagando más por esos cargos, tanto si utilizamos la tarjeta de crédito como si pagamos en efectivo.
Y no olvidemos que, además de la cuota del 4% al comerciante, la mayoría de las tarjetas de crédito cobran también un 2,5% o un 2,99% de sobrecargo “internacional” cuando se utilizan en el extranjero. Ese cargo se obtiene simplemente multiplicando el importe en la moneda local por tipo de cambio actual. De esta manera, cada vez que tú o yo vamos a comer en un restaurante en Londres terminamos pagando hasta un 7% al sistema bancario en “impuestos sobre las transacciones financieras”. Yo estoy proponiendo algo que podría ser inferior al 0,1%, una cantidad casi insignificante en comparación con los tipos de honorarios que el sistema bancario nos impone a cada uno de nosotros.
La única diferencia es que, en vez de que el impuesto sobre las transacciones se destine a pagar primas a la gente del sector financiero, podría utilizarse para financiar otros proyectos más útiles.
Con un mínimo de 10.000 billones de dólares en transacciones globales cada año, un impuesto de sólo el 0,1% generaría lógicamente 10 billones de dólares en ingresos. Tal como señalé hace un par de semanas, el valor correcto de las transacciones es sin duda muy superior a 10.000 billones, debido a que grandes inversores como Options Clearing Corporation (¿12.000-16.000 billones?), el Chicago Mercantile Exchange (que negocia más o menos 1.000 millones al año) y LCH ClearNet Ltd ni siquiera aparecen en las cifras “oficiales” actuales del Banco de Pagos Internacionales (BIS).
Así que supongamos muy por lo bajo que el impuesto podría recaudar por lo menos 10 billones a escala mundial. ¿Qué se puede hacer con eso? 

Mi propuesta favorita es que el dinero debe entregarse directamente a los ciudadanos en forma de renta básica universal. Cada banco central podría simplemente crear una cuenta para cada uno de los ciudadanos que viven en su región y sólo tendría que ingresar una cierta cantidad a la cuenta cada mes, dependiendo del total que se haya recaudado. No habría condiciones: a la gente se le pagaría tanto si estuviese trabajando como si no, empleado o jubilado.

Ten en cuenta que no estoy proponiendo que el Banco Central ofrezca ningún tipo de servicios bancarios reales, ya que lo único que cualquier ciudadano podría hacer con el dinero ingresado en su cuenta sería sacarlo para hacer uso de él. De hecho, estaría obligado a sacarlo para poder gastarlo. El Banco Central tampoco estaría en el negocio de los préstamos y nadie tendría nunca números rojos en su cuenta: sería sencillamente imposible. De paso, nótese que esta cuenta sería un refugio absolutamente garantizado para dejar el dinero, lo cual eliminaría cualquier necesidad de garantías gubernamentales sobre los depósitos bancarios. La cuenta no ganaría ningún interés (para eso sería necesario transferir el dinero a un banco comercial) y proporcionaría a todos un sitio libre de riesgo para guardar sus ahorros si quisieran. Dado que por definición un Banco Central no puede quebrar, quienes decidiesen transferir sus ahorros a una cuenta bancaria con intereses en los bancos comerciales se verían obligados a reconocer que estarían tomando un riesgo.
Vamos a suponer que la contribución en euros al comercio mundial es del 20% (se trata sólo de una conjetura, ya que las cifras reales son desconocidas, aunque las transacciones en sólo cinco de los países de la eurozona superaron en 2013 los 2.000 billones (es decir, un 2 con quince ceros a la derecha). Me imagino que el BCE podría recaudar razonablemente cerca de 2.000.000.000.000 euros al año mediante la imposición de una tasa extremadamente modesta del 0,1% sobre las transacciones en euros. Con una población total en la eurozona de 330 millones de habitantes, eso significaría pagos directos de alrededor de 6.000 euros anuales a cada hombre, mujer y niño, lo que significa 24.000 euros al año para una familia de cuatro. No está mal...
¿Qué? Me parece escucharte: “¡No se puede dar dinero a la gente por no hacer nada! Eso sería injusto. ¿Por qué se molestarían en ir a trabajar?” 

Bueno, por un montón de razones. Hay mucha gente en nuestras sociedades actuales que recibe millones en herencia a cambio de no hacer nada, lo cual no parece molestar a los neoliberales, esos que afirman que sólo quienes trabajan duro deben recibir dinero a cambio.

Por otra parte, los 24.000 euros que una familia de cuatro podría recibir al año apenas les bastarían para sobrevivir modestamente en una parte de la eurozona que no sea demasiado cara. Les permitirían disfrutar de un estilo de vida mínimamente digno y sin lujos. Y eliminarían la pobreza de un plumazo. 

También eliminarían la necesidad de fondos para ayudas estatales a la vivienda, el transporte, etc. En la actualidad, esas prestaciones suelen atribuirse a quienes están en paro, lo cual hace que sean los menos interesados en trabajar. Y cuesta literalmente una fortuna costear a una tropa de funcionarios para que verifiquen que quienes reciben las prestaciones están buscando activamente trabajo. Todo ese derroche de recursos podría terminarse de inmediato.

Hace años que los defensores de una renta básica universal han documentado todos estos argumentos a la perfección.
Pero hay un par de argumentos a favor de un plan como este que no he escuchado y que deberían convencer incluso a los admiradores más ardientes (¿como usted?) de la libertad de mercado.
En primer lugar, veamos lo que sucedería si una familia de cuatro miembros tuviese unos ingresos garantizados de 24.000 euros al año. ¿Cuánto dinero tendrían que pagarle al jefe de familia para que él (o ella) quisieran trabajar? Tendría que ser lo suficiente como para que le valiese la pena. No necesitaría trabajar para comer, pero quizá estuviese dispuesto a trabajar un poco para aumentar esos 24.000 hasta (digamos) 30.000 euros al año. En otras palabras, 6.000 euros podrían motivarlo. Y, sin embargo, 6.000 euros anuales representan sólo 500 euros al mes, una miseria en comparación con el costo total de la vivienda y la alimentación de una familia de cuatro.
Parece obvio que el establecimiento de una renta básica universal permitiría que las empresas pudiesen reducir considerablemente los salarios. Dicha renta podría incluso funcionar como un subsidio indirecto a las empresas, ya que éstas podrían ofrecer un salario atractivo muy inferior al que se necesita en la actualidad. Hoy en día están obligadas a pagar salarios suficientes para sostener a una familia de cuatro. No pueden pagar más a un trabajador que tiene a su cargo una familia que a un soltero de 21 años que vive con sus padres. [1] El resultado es que los gobiernos se ven obligados a concederles un sinfín de subvenciones y exenciones fiscales para que el sistema favorezca a las familias.
En fechas recientes el gobierno francés decidió dar algo así como 40 mil millones de euros en recortes de impuestos y subsidios a la industria, el llamado “pacto de responsabilidad”. Se supone que la industria debe corresponderle contratando más trabajadores. Pero nada la obliga a hacerlo y mucha gente en Francia está indignada por eso.
Del mismo modo, el gobierno francés reparte anualmente miles de millones en “créditos de impuestos para la investigación” y, de nuevo, lo hace prácticamente sin controles de ninguna clase. ¿Por qué no seguir impulsando igualmente a la industria, pero haciendo que sea más barato, por ejemplo, contratar trabajadores a través de una renta básica universal?
Bajo el sistema actual nuestros gobiernos inyectan miles de millones en el sistema de la seguridad social y las prestaciones sociales. Pero ese gasto no hace absolutamente nada para favorecer la productividad de la industria francesa, simplemente evita que los desempleados se mueran de hambre. Si nuestros gobiernos proporcionasen el mismo dinero bajo la forma de una renta básica universal, Renault podría producir coches más baratos en Francia de lo que cuestan en otros sitios. Eso sí que sería una buena noticia.
Una renta básica universal abarataría el empleo, reduciría costes y volvería la industria más competitiva. Lo mismo ocurriría si el Estado proporcionase transporte público gratuito, de manera que los trabajadores pudiesen desplazarse de forma más barata al trabajo, lo que reduciría los costes salariales sin que empeorase el nivel de vida de los trabajadores. Dicho lo cual, el uso de una renta básica universal financiada por un impuesto microscópico a las transacciones financieras sería mucho más simple.
Pero tiene una segunda y enorme ventaja, que probablemente atraerá incluso a los grupos de la derecha más extrema, obsesionados como están por frenar la inmigración ilegal. En el Reino Unido, el número de empleos en la economía ha ido en aumento y, sin embargo, los ingresos reales de los trabajadores se han ido reduciendo con respecto a la inflación. ¿Qué está pasando? Una explicación es que, con la inmigración ilegal a gran escala en el Reino Unido, los trabajadores legales pueden verse fácilmente desplazados por algún inmigrante ilegal que esté dispuesto a trabajar por casi nada y con poca o ninguna seguridad laboral. El número cada vez mayor de ciudadanos que están dispuestos a votar al UKIP (en el Reino Unido) o al Frente Nacional (en Francia) es un claro indicio de que esta situación se está convirtiendo en un problema serio.
Consideremos lo que ocurriría si una familia de cuatro miembros recibiese 24.000 euros al año de renta básica universal directamente del BCE (o del Banco de Inglaterra en el caso del Reino Unido). Esa cantidad sería ni más ni menos que su parte proporcional del dinero recaudado por el banco mediante el impuesto a las transacciones financieras en euros en todo el mundo. El jefe de esa familia podría, de hecho, estar dispuesto a trabajar para ganar 500 euros extra al mes con el fin de incrementar a 30.000 euros los ingresos anuales de la familia.
Pero un inmigrante ilegal, sin ningún ingreso universal, tendría que trabajar por menos de 500 euros al mes para llegar quitarle el empleo al trabajador local. Eso no sería factible, porque el inmigrante ilegal no podría permitirse el lujo de vivir con 500 euros al mes, mientras que la familia de cuatro miembros sí podría vivir decentemente con 24.000 euros anuales más 6.000.
Espero, Jean, que puedas ver con claridad que la idea de dar a todos los ciudadanos legales un ingreso universal no sólo significaría un gran impulso para la industria, sino que imposibilitaría de un plumazo que los trabajadores locales perdiesen su empleo en beneficio de inmigrantes ilegales clandestinos. Por supuesto, el país aún tendría la opción de ofrecer el estatus de residente a los refugiados verdaderos, lo cual permitiría que también ellos se beneficiasen de la renta básica universal. Pero los cientos de inmigrantes ilegales que se esconden en los camiones que cruzan el Canal de la Mancha para entrar en el Reino Unido con la esperanza de ganar un salario digno serían cosa del pasado. Sin el estatus oficial de residente ya no sería posible sobrevivir razonablemente y eso eliminaría en gran medida la presión de los inmigrantes ilegales.
Esto mismo se aplicaría a los miles de africanos que arriesgan sus vidas en el mar para cruzar al continente europeo con la esperanza de una vida mejor. 

Por supuesto, hay un mejor modo de convencer a todos los trabajadores migrantes desesperados de que se queden en su país. Consistiría en darles una (muy modesta) renta básica universal en sus países de origen. Unos cuantos dólares al mes permitirían que muchos africanos viviesen mucho mejor en su tierra en vez de convertirse en trabajadores clandestinos de otro país, donde no sólo perderían su renta básica universal, sino que se verían obligados a competir con los locales, que sí recibirían la suya local y podrían sobrevivir con mucho menos.

Pero no me malinterpretes. No comparto de ninguna manera las posiciones contra los inmigrantes de los partidos europeos de extrema derecha. Lo que haría la solución que ofrezco es cortarles las alas a sus argumentos. 

Siento mucho, Jean, el haberme extendido tanto. Únicamente he querido bosquejar una de las muchas alternativas que nunca se discuten, ni en los medios de comunicación ni entre los economistas profesionales como tú (y que conste que en las 770 páginas de mi blog hay un montón de otras ideas no convencionales como ésta, te lo digo por si alguna vez tienes tiempo libre para leerlas). ¿No crees que valdría la pena echarles un vistazo a algunas de las alternativas más interesantes a esa austeridad neoliberal que parece ser tu favorita?

Si consigues liberarte en los próximos meses me encantaría hablar contigo sobre algunas de estas ideas. Estoy convencido de que se nos ocurriría algo que podría literalmente cambiar el mundo.
Con mis mejores deseos,
Simon Thorpe
Nota 

[1] A petición del traductor, Simon Thorpe ha elaborado con mayor precisión el contenido de esta frase: “Manuel, imagínate que eres un empresario con dos empleados. Uno de ellos es un soltero de 21 años que vive con sus padres. El otro, de 45 años, tiene esposa y dos hijos a su cargo. ¿Se te permite siquiera decir que vas a pagar más al de 45 años que al de 21 por el mismo trabajo?

Si vives en un lugar similar a mío, la respuesta es no. Sería ilegal que pagases salarios diferentes por el mismo trabajo. De la misma manera, sería ilegal que pagases más a un hombre que a una mujer por el mismo trabajo (¡y con mucha razón!)
Pero supongamos que, además del dinero que les pagas por hacer el trabajo, el trabajador de 45 años con una familia de cuatro personas a su cargo recibe 500€ x 4 = 2.000 euros al mes en concepto de renta básica universal, mientras que el soltero de 21 años sólo recibe 500 euros. ¿Acaso esto no resolvería el problema? Podrías pagarles a ambos una cantidad modesta (digamos 1.000 euros al mes) y todos estarían contentos. Tú pagarías 2.000 euros al mes, el trabajador de 45 años recibiría 3.000 euros al mes y el de 21 recibiría 1.500 al mes.
Bajo el sistema actual, si quieres que el trabajador de 45 años pueda mantener a su familia tienes que pagarle 3.000 euros al mes y al de 21 años 3.000 también. Eso suma 6.000 euros al mes, lo que hace que no puedas competir, por ejemplo, con los costos laborales en China, que sólo son 2.000 euros al mes.
La alternativa es que pagues 1.500 euros al mes a cada uno de tus trabajadores (3.000 en total) y que el contribuyente ponga los 1.500 euros adicionales para completar los ingresos mensuales del jefe de familia. Éste es el sistema que tenemos en muchos países occidentales, un sistema que, por supuesto, molesta a mucha gente (¿por qué tengo que financiar con mis impuestos los costes de vivienda, etc.).
Para mí, una renta básica universal de 500 euros por persona es infinitamente más inteligente.”



Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional
Presidente Agrupación Santiago
Agrupación Nacional de Ex Soldados Conscriptos
del Servicio Militar Obligatorio (SMO) período 1973-1990
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com

miércoles, 29 de octubre de 2014

CUERNOS ASESINOS


El empeño en hacer "justicia en la medida de lo posible" ocultó criminales y responsabilidades. Pero no para siempre. La historia, los cronistas y la memoria colectiva terminan por hacer aparecer la verdad. Los desaparecidos siguen desaparecidos sólo por falta de c#o*j%o&n*e$... 
Arturo A. Muñoz, en su inimitable estilo, nos aclara el asesinato del inolvidable José Tohá.
goya
Historias de alcoba determinaron la muerte del ministro José Tohá
toha
José Tohá el 11 de septiembre 1973 - Foto de Horacio Villalobos

¿Quién ordenó asesinar a José Tohá?

¿Fue asesinato por celos? El secretismo que cubre ese crimen no ha podido evitar el comidillo popular, el cual achaca parte de la responsabilidad a la viuda del general golpista por una cuestión de celos y poder enfermizo
escribe Arturo Alejandro Muñoz
Siento que en materia de derechos humanos, específicamente en lo referido a investigaciones por asesinatos cometidos durante la dictadura por agentes del Estado, hay aún cuestiones pendientes. La muerte del ex ministro del interior del gobierno de la Unidad Popular, José Tohá González, es una de ellas.
Hace algún tiempo, merced a confesiones realizadas por Federico Willoughby (ex vocero de la dictadura militar en su primer año de gobierno, y asesor del dictador Pinochet Ugarte), pudimos enterarnos que este último había tenido algunos romances extra matrimoniales, muy particularmente en la época que sirvió como agregado militar en la embajada chilena en Ecuador.
La historia se remonta al año 1957, cuando Pinochet, siendo oficial del ejército chileno (con el grado de Mayor) pero aún lejos del generalato, fue asignado por el gobierno de Chile a la República del Ecuador, específicamente enviado en misión militar a Quito, luego de haber sido seleccionado junto a un grupo de oficiales para potenciar la Academia de Guerra de Ecuador. Tres años y medio en que Pinochet fue parte de la socialité quiteña, pero en los que tuvo que lidiar con la atosigadora presencia de su esposa, Lucía Hiriart Rodríguez, con quien había contraído matrimonio en 1943.
En la hermosa capital ecuatoriana Pinochet conoció a Piedad Noé, distinguida dama perteneciente a la aristocracia quiteña, eximia pianista y dueña de hermosos ojos claros que encandilaron al duro militar sureño. El romance surgió vertiginoso y Lucía Hiriart, desencantada y furiosa, regresó a Chile con sus tres hijos –Augusto, Lucía y María– dispuesta no a terminar su matrimonio sino, por el contrario, a salvarlo y atarlo férreamente a su propia vera... como finalmente ocurrió.
Según el periodista ecuatoriano Byron Rodríguez, quedaron el rumor y el enigma de que Piedad tuvo un hijo idéntico al padre. Lo concreto es que Pinochet regresó a Chile, país extremadamente conservador en asuntos de familia, pero jamás dejó de apoyar y ayudar a Piedad Noé en la manutención del hijo que ambos habían procreado.
En Ecuador, desde hace muchos años, circula el rumor de que Pinochet siempre estuvo preocupado por el bienestar de su hijo Juan, el que por cierto, siguiendo el ejemplo paterno, ingresó a la Escuela de Oficiales del Ejército del Ecuador, y desde allí, sin dudas ni titubeos, en una u otra medida, sirvió de corresponsal a su padre. Fue, sin lugar a dudas, la mejor forma de espionaje que concluyó finalmente con la participación de ‘Juan' –convertido ya en oficial del ejército ecuatoriano– en la pasada "Guerra del Cóndor" sostenida por el pueblo del Guayas con sus vecinos hermanos del Perú, país que en esa época dirigía el corrupto Alberto Fujimori.
Las sospechas de los periodistas ecuatorianos y chilenos (y también peruanos), apuntan a que el oficial Juan ‘Pinochet' Noé habría participado el año 1995 en la ‘Guerra del Cóndor', evento caracterizado por algunos violentos entreveros bélicos protagonizados por militares peruanos y ecuatorianos en las cercanías del río Cenepa y que estuvo en un tris de transformarse en un conflicto bélico mayor y total entre ambas naciones. ¿Dónde estará hoy día? Misterio misterioso…
Lo anterior me permito contarlo sólo para enfatizar sobre un punto que dice relación con el asesinato de José Tohá González, ex ministro del gobierno de Salvador Allende, cuya muerte se produjo en las instalaciones del Hospital Militar –en Santiago de Chile– bajo circunstancias extrañas que aún permanecen envueltas por un pacto de silencio que tomó cuerpo junto al secretismo de los uniformados de aquella época. ¿Cuál es exactamente el punto? Lucía Hiriart Rodríguez… ella es el centro de la atención que merecen estas líneas.
Es bueno recordar que hasta la madrugada del día martes 11 de septiembre de 1973, Allende y sus ministros confiaban ciegamente en la lealtad del novel general en jefe que sucedió a Carlos Prats; algunos ministros de la Unidad Popular eran incluso amigos de Augusto Pinochet… José Tohá, de todo el gabinete, era sin duda alguna el más cercano a ese militar.
Tan estrecha era la cercanía que Tohá se constituyó en visita rutinaria en la casa del general, departiendo con él y con su familia en reiteradas oportunidades. Además, Pinochet también le manifestaba amistad y confianza… no así doña Lucía, la que al parecer tenía más de “una hachita que afilar” con el pacífico ministro.
Mónica González, la premiada periodista chilena, en una de sus “crónicas de autor” (publicada por el quincenario The Clinic el 11/9/2013), escribió lo siguiente:
“Lucía tenía el poder. Podía enrostrarle cosas (a Pinochet), rebelarse. 
Cuando llevaban sólo cinco años en el poder, y el general Sergio Covarrubias le enrostró a Pinochet que estaban al borde del precipicio por seguir defendiendo a Manuel Contreras, a pesar de todas las evidencias que Estados Unidos había reunido en su contra para culparlo del asesinato de Orlando Letelier y Ronnie Moffitt, Pinochet decidió deshacerse de su hombre en las sombras. Y pasó a retiro a Contreras.

Fue esa noche que se dio una de las más grandes crisis del matrimonio del dictador. Lucía le dijo que traicionaba a su mejor aliado y luego partió rauda a la casa del general caído, en Príncipe de Gales. Los que la vieron dicen que fue impresionante. La esposa del general arengó a los agentes de la DINA que habían ido a apoyar al jefe de la policía secreta.
“Esta afrenta se lavará con sangre”, la escuchó exclamar un oficial que me relataría lo sucedido. 
Y cumplió. Lucía se pasó una semana fuera del hogar. Una semana en la que la figura de Piedad nuevamente pobló los sentidos del dictador. Hasta que el general Sergio Covarrubias fue enviado al exilio: desde la jefatura del estado Mayor Presidencial, el principal asiento al lado de Pinochet en el Diego Portales, pasó a dirigir los batallones de Punta Arenas.”

Conocido el carácter autoritario de doña Lucía, el rumor cobró no sólo cuerpo sino también empezó a probarse las vestimentas de realidad posible. Pinochet no habría mantenido un romance únicamente con Piedad Noé en Ecuador, sino también jugó al “amante bandido” con una iquiqueña –de ancestros alemanes– que vivía en la capital de la región de Tarapacá, romance que fue descubierto por algunas autoridades militares y políticas en la época de la Unidad Popular, cuestión que en gran medida fue “tapada” por el entonces ministro José Tohá, quien hizo lo posible por cuidarle las espaldas, el honor, la carrera y el matrimonio, a su ‘amigo’, el general.
Respecto de este ‘affaire’, José Tohá estaba enterado al dedillo no sólo mediante los informes de la policía civil y del GAP, sino, además, por boca del propio militar, aunque siempre guardó el secreto como lo hacen los amigos de verdad. El problema radicaba en que Lucía Hiriart también fue informada de todo ello por algún miembro de la “inteligencia” militar (o de la Armada), y después del golpe de Estado de septiembre de 1973, con Tohá ya detenido en la isla Dawson y luego en el Hospital Militar, al colegir que el ex ministro estaba perfectamente enterado de los deslices sentimentales de don Augusto (y que le había ayudado a “taparlos”), consideró que una información como aquella, en manos de un destacado representante del recién derrocado gobierno socialista, podría transformarse en un misil que dañaría no sólo a la Junta Militar sino, además, destruiría su matrimonio y enlodaría a su familia.
Para doña Lucía, la cuestión se transformó en asunto de “seguridad nacional”, excelente ropaje con el cual disfrazó su propia ira.
Como bien señala el investigador político Juan Pablo Moreno, no hay en toda la Historia de Chile un ejemplo más cercano a los métodos usados por las mafias estadounidenses en sus peleas y luchas internas, que lo hecho por Pinochet y sus cercanos con los altos funcionarios de la Unidad Popular y con algunos oficiales constitucionalistas (e incluso con dos generales golpistas como él), que pagaron con sus vidas el haber conocido los dobleces, servilismos y romances extramaritales del “presidente de la Junta Militar”.
Entre esos asuntos, se encontraba un secretillo personal, inconfesable públicamente ya que le habría significado el repudio de toda la cúpula del generalato y de su propia familia (muy particularmente de su esposa, Lucía Hiriart), el cual logró resolver con la ingenua ayuda administrativa de su ‘amigo’, el ministro de Defensa, José Tohá González, en el invierno del año 1972… pero, ‘doña’ Lucía quedó con bala pasada (mental y anímicamente, claro), pues no toleraba que el propio ministro de Defensa se hubiese esforzado por cubrir los pecados carnales de su marido. Todos estos antecedentes forman parte del expediente judicial abierto el año 2000-2001 por el entonces Ministro de la Corte de Apelaciones, Juan Guzmán Tapia, quien investigaba el asesinato de José Tohá.
Aún más (otro antecedente a considerar), en su libro “Ego Sum, Pinochet”, las periodistas Raquel Correa y Elizabeth Subercaseaux, en la segunda edición de esa obra (año 1999), cuando el dictador estaba detenido en Londres, avalan la existencia de la ya mentada amante iquiqueña y las razones que pudieron haber motivado a Lucía Hiriart para solicitarle al Mamo Contreras el asesinato de Tohá. Esto está claramente explicitado en el proceso judicial que llevaba adelante el juez Guzmán, pero así como uno de los testigos principales, de apellido Fischman, se acobardó y optó por el silencio, la propia familia del ex ministro Tohá decidió no ahondar en el asunto para evitar que saliese a la luz pública un posible acto de corrupción administrativa efectuado por el ex ministro de defensa que realizó en beneficio de su ‘amigo’ Augusto Pinochet.
Todo lo que se ha relatado en líneas anteriores, sumado ello a la cercanía y ‘don de mando’ que Lucía Hiriart Rodríguez tenía sobre la DINA (merced a su estrecha amistad con Manuel Contreras), nutrieron el rumor que sigue recorriendo algunos ámbitos de la política y del periodismo chileno, atizando una suposición que bien podría tener bastante de cierto… que la muerte de José Tohá no la ordenó Pinochet directamente (el que tampoco deseaba matarlo) sino, y este es el quid a investigar, la orden –saltándose los manidos ‘conductos regulares’ propios de una organización jerarquizada verticalmente– habría emanado de manera directa y top secret desde la más alta instancia de la DINA… la cual era muy, pero muy leal con la fanática y despechada Lucía Hiriart.
Las sospechas continúan vivas… sin embargo, desde el retiro del juez Juan Guzmán, nadie se ha atrevido –en el poder judicial y en La Moneda– a investigar oficialmente esta arista.


Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional
Presidente Agrupación Santiago
Agrupación Nacional de Ex Soldados Conscriptos
del Servicio Militar Obligatorio (SMO) período 1973-1990
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com

lunes, 27 de octubre de 2014

JAQUE MATE



La Lira Popular -virtual- se viste de Capablanca, y nos entrega una vívida descripción de una partida que no va a terminar en tablas (empate)...
queen

EN LA QUE SE DESCRIBE UNA SINGULAR PARTIDA DE AJEDREZ QUE, SI ANDAMOS BIEN EN COMPRENSIÓN DE LECTURA, NOS PERMITIRÁ INFERIR COTIDIANAS RELACIONES CON OTRA PARTIDA QUE NO ES UN JUEGO, PERO QUE SE JUEGA COMO SI LO FUERA.

escribe Jorge Lillo
Inician el movimiento,
Como siempre, los Peones,
Poniendo sus ilusiones
En riesgo con el encuentro.
El Rey tras su regimiento,
Permanece indiferente.
Van los Peones de frente
Tratando ‘e cambiar las cosas;
La aristocracia retoza
OBSERVANDO AL CONTENDIENTE.
La DAMA puede hacer algo,
Pero flanqueada de Alfiles,
Confía en los alguaciles
Que cabalgan como galgos.
Se pregunta: ¿cuándo salgo?
Como a la duda se enfrenta,
La defensa se hace lenta
En conquista del derecho:
El reino no da pertrechos
AL POBRE QUE LO SUSTENTA.
Se decide, al fin, la Dama,
Saliendo del casillero;
Ordena a sus Caballeros
Y a reformarse los llama.
Llega tarde la proclama:
Ha perdido los Caballos;
Con el Alfil de soslayo,
En el gambito equivoca
Y el rival la descoloca
PROVOCÁNDOLE EL DESMAYO.
Ya la Dama retrocede;
El desastre ya se intuye:
El Rey ha enrocado y huye
Tras de las Torres que ceden.
Es muy tarde; no se puede
Organizar este infierno:
Los Peones en un yermo,

Y el reino sin sus Peones,
Rodeado de oposiciones,
CAEN REY, DAMA Y GOBIERNO


Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional
Presidente Agrupación Santiago
Agrupación Nacional de Ex Soldados Conscriptos
del Servicio Militar Obligatorio (SMO) período 1973-1990
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com

jueves, 23 de octubre de 2014

PERSONAL TRAINER



Cuando un verdugo enfrenta la justicia, su defensa suele desafiar el entendimiento. En la materia, un tal Labbé se extralimita... ¡Caradura! 

Es el tema de la Lira Popular (virtual) de Jorge Lillo
labbe-inocente1

EN LA QUE (GUARDANDO RESPETUOSAS DISTANCIAS) SE CUENTA DE GARCI-MARQUIANO MODO, EL CASO DEL CORONEL QUE NO TIENE QUIÉN LE ESCRIBA, PERO SÍ QUIÉN LO DEFIENDA, Y QUE VALIDA EL ANTIGUO Y POPULAR DICHO: “NO ME DEFIENDA COMPADRE”.


escribe Jorge Lillo

Ahí mismo, en Peñalolén,
Donde estuvo Daniel López
A la cabeza del Golpe,
“Encerraron” a Labbé.
Es un sitio, mire usted,
Como todas las prisiones:
Piscina, parque, salones,
Sitios de esparcimiento,
Que le sirvan de “escarmiento”
AL DE MALIGNAS ACCIONES.
De inmediato, un caballero
Con parentescos en PENTA,
Se acicala y se presenta
Apoyando al “prisionero”.
Concupiscente, altanero
Lo defiende con pasión;
Me dicen que es de la Unión
Demócrata Intermitente
que viene a decir ¡presente!
AL EX ALCALDE EN “PRISIÓN”.
—“Como todo buen cristiano”,
—dice Caín a la prensa—
˝Estamos por la defensa
De los Derechos Humanos˝—;
Mas nunca vi a este fulano
(tampoco a sus coroneles)
En los siniestros cuarteles,
Pa’ apoyar al torturado
Que hoy regresa del pasado
REVISANDO LOS PAPELES.
Como se hace en el país,
Por ser hombre de templanza,
Se le pone una fianza
Que —perdón— me hace reír.
Pa’ emborrachar la perdiz
Le cobran quinientas lucas;
Un coscorrón en la nuca
Y aquí no ha pasado nada:
Disculpe la molestada,
VAYA TRANQUILO A SU RUCA.


Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional
Presidente Agrupación Santiago
Agrupación Nacional de Ex Soldados Conscriptos
del Servicio Militar Obligatorio (SMO) período 1973-1990
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com

lunes, 20 de octubre de 2014

¿SE DESPIERTA LA MANO NEGRA?




En el curioso lenguaje que se practica en Chile, en donde la palabra suele ser utilizada para ocultar lo que se piensa, se llama "terrorista" a cualquiera menos a los responsables de actos terroristas... 

Un ejemplo... ¿Cristián Labbé es una blanca paloma, un antisocial, un 'violentista', un torturador o un terrorista? 

La pluma de Arturo A. Muñoz reclama que se aclaren algunos hechos muy, pero muy sospechosos...
PyL

Este pasquín circula por ahí...

Alex Vojkovic, ¿accidente, o secuestro y asesinato?

Extraño y sospechoso accidente que costó la vida a Alex Vojkovic –ex vocero del FPMR y ex pareja de Michelle Bachelet– enciende la alerta ante el más que probable renacimiento de una ultraderecha violenta y antidemocrática
escribe Arturo Alejandro Muñoz
Recuerdo una frase que hice piel apenas la escuché allá por el año 1969: “la política chilena está ingresando a camino de tierra”. Y era cierto, pues en aquellos momentos la derecha se encontraba unida en un bloque único llamado Partido Nacional, mientras la ultraderecha manteníase silente y acurrucada en un rincón del escenario a la espera del momento oportuno para salir a dar zarpazos y golpes, en tanto la izquierda aglutinaba sus esfuerzos en un referente de carácter amplio donde tenían cabida variopintos partidos y movimientos, como socialistas, comunistas, radicales y cristianos.
La extrema izquierda, en tanto, continuaba su audaz accionar pretendiendo transformarse en la punta de lanza de un sistema de mayor justicia social según propugnaba el MIR, sistema que, siendo franco, nunca caló profundo en las mayorías.
Toda posible similitud con el momento actual, es mera coincidencia. Espero que así sea, pues aquello de “ingresar a camino de tierra” (o a “territorio oscuro”) fue una evidente anticipación de lo que sucedería de allí en más. La derecha, sustentando su argumentación en las “recomendaciones” de un gobierno estadounidense caracterizado por su corrupción y carencia de respeto por la soberanía de las naciones del tercer mundo, acercó posiciones a los movimientos ultristas que meses más tarde lideraría el grupúsculo “Patria y Libertad”, de clara connotación neonazi y que contó con apoyo logístico de miembros de las fuerzas armadas.
Hoy, aunque estamos distantes de la semi-inconsciencia que aturdió al país cuando los hechos anteriores pasaron a constituir una rutina, algunos acontecimientos obligan a recordar los prolegómenos de la bacle nacional situados a finales de 1969 y durante el trienio 1970-1973.
La cadena de eventos acaecidos en estos últimos meses parece haber sido sacada, casi en su versión original, de las páginas de una Historia que nadie quiere repetir.
Practicar públicamente el “juego democrático”, mientras en las esferas del poder económico y mediático los mega empresarios criollos y foráneos (emparentados por el vicio de la ambición desmedida) ponen en acción las viejas prácticas del “anti comunismo”, es la forma de actuar que caracteriza a la derecha.
Debilitada, con menos parlamentarios, alcaldes y concejales, sin proyecto que no sea el de prolongar los privilegios obtenidos en dictadura, la derecha ya no puede aspirar sino a conservar un derecho a veto en el Congreso que le proporcionó la política de los “consensos”. O sea el cogobierno con la Concertación.
De ahí, pues, sus iras y corcoveos.
Sin siquiera ruborizarse, la derecha ha suministra vivificante oxígeno a su sempiterna aliada, la ultra… Prohíja el renacimiento y la rearticulación de grupúsculos de corte fascista, como ‘Patria y Libertad’ (aunque hasta este momento se trate sólo de bravuconadas vía panfletos anónimos).
Sin embargo, la cuestión más preocupante reside en el posible retorno de los “asesinatos selectivos” que ese grupo llevó a efecto en alianza con fundamentalistas del nacionalismo como fue el caso del ex general Roberto Viaux Marambio en 1969 y en 1970.
Así se asesinó a personajes democráticos y constitucionalistas de la talla del entonces comandante en jefe del ejército, general René Schneider. Poco después, conocimos el alevoso crimen del comandante Arturo Araya, edecán naval del presidente Salvador Allende, entre muchos otros.
Para esos grupos, la democracia parece ser un sistema válido y respetable sólo cuando sirve los intereses económicos y sociales de los sectores derechistas. En caso contrario, para el amplio conjunto de la derecha, el sistema se transforma en una especie de “despelote” administrado por “izquierdistas, marxistas y ateos”. Así lo proclaman al interior de la Alianza, dando ínfulas a patotas de nacionalistas descerebrados y agrupaciones de ex militares golpistas donde cohabitan antiguos torturadores y asesinos.
Hace algunos días, ciertos individuos –desde la clandestinidad apañada por las sombras– lanzaron panfletos con el viejo cuño y logo de la agrupación Patria y Libertad, fundada y presidida por el inefable abogado Pablo Rodríguez Grez, amenazando “cortar dedos y brazos a mapuches” que ataquen a carabineros, agregando impúdicamente que “ya tenemos un listado de nombres de extremistas subersivos (sic) y sus secuases (sic), sabemos dónde viven y lo que hacen”.
La mesiánica y ahistórica ultraderecha parece haber reiniciado los viejos métodos que utilizó en el trienio 1970-73, los mismos que le “enseñó” a sus pares venezolanos y que puso en práctica (fallidamente, es cierto) en el territorio del hermano pueblo llanero. El asesinato del diputado Serra a manos de un comando ultraderechista obliga recordar los crímenes cometidos por grupos paramilitares en Chile durante los años 1970-1973. A este respecto, hay un caso reciente que preocupa y alerta.
Hace algunos días falleció en un supuesto accidente vehicular el ingeniero y articulista Alex Vojkovic, quien fuera –en momentos duros y peligrosos– vocero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR).
La muerte de Alex Vojkovic es un hecho extraño, sospechoso, pues ese día conducía su vehículo desde la comuna de Providencia (donde tenía su domicilio) hacia la dirección del Estadio Croata, lugar en el que le esperaban familiares y amigos para departir en un almuerzo de camaradería.
Sin embargo, falleció trágicamente cuando su automóvil cayó a un barranco en el sector de La Pirámide, lugar que en absoluto necesitaba recorrer para llegar a su destino. ¿Qué hacía allí? ¿Se obnubiló y encaminó su coche hacia una ruta que no correspondía, o lo secuestraron y luego lo lanzaron a ese despeñadero? Dudas razonables, preguntas, inquietudes, desconfianzas… eso es lo que motiva y obliga a escribir estas líneas, pues de una derecha fracasada y electoralmente derrotada es dable esperar cualquier atrocidad, como quedó demostró en el período ya anotado (1970-1973).
Michelle Bachelet ha optado –en este caso del extraño fallecimiento de Alex Vojkovic– por una mudez que desgraciadamente resulta ser una característica de nuestra Primera Mandataria cuando las cosas se ponen un tanto ‘peliagudas’. Alex, hace años (en los tiempos difíciles), fue pareja sentimental de doña Michelle. Desde estas humildes líneas le solicito a nuestra Presidente que… ¡nos sorprenda! exigiéndole a la Fiscalía pertinente una investigación que determine la verdad en la muerte de nuestro amigo y ‘colega’ (por su calidad de articulista y columnista) Alex Vojkovic.
¡Sorpréndanos, Señora Presidente!, en algún momento de su vida usted lo amó.
Por esa misma razón, en este caso, no recurra a la bobalicona frase de Patricio Aylwin hablando de ‘justicia en la medida de lo posible’. Alex merece justicia de verdad… y oso esperar que Ud. es consciente de ello. ¡Hágalo! Sé que no soy nadie ni tengo autoridad de ningún tipo para exigirle algo, pero a pesar de ello me permito pedírselo: jamás olvido a mis amigos…
En sus manos está la decisión, Presidente. No traicione su corazón ni su conciencia. Usted sabe quién era él y por qué luchó sin tregua para recuperar la libertad, la democracia y la justicia social.
Además, reflexión mediante y observación desde fuera del bosque, el extraño y sospechoso accidente que le costó la vida a Alex Vojkovic tiene cierto tufillo a una especie de “amenazante aviso” que algunos grupos talibanes del neoliberalismo le envían a usted, y a la mayoría de los chilenos.


Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional
Presidente Agrupación Santiago
Agrupación Nacional de Ex Soldados Conscriptos
del Servicio Militar Obligatorio (SMO) período 1973-1990
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com