domingo, 8 de junio de 2014

PUTIN EN FRANCIA: EL OSO RUSO PONE CIERTAS COSAS EN SU LUGAR

La conmemoración del 70º aniversario del Desembarco en Normandía por las tropas aliadas -el 6 de junio de 1944- reunió a decenas de jefes de Estado y de gobierno. Vladimir Putin fue invitado, y François Hollande le rindió homenaje al sacrificio de los pueblos de la Unión Soviética que contribuyeron poderosamente a la derrota del nazismo.
La TV y la radio francesas entrevistaron a Putin en la víspera de su viaje a París. Conocer -por una vez- la realidad vista desde otra perspectiva merece la pena. Lenguaje claro y directo. Entrevista sin concesiones. Aquí va en su integralidad.
Putin
Putin en Francia: " En el mundo contemporáneo las políticas basadas en el expansionismo y en la conquista no tienen futuro.”
Entrevista con TF1 y Europe1
Traducido por la agencia RT
En vísperas de su visita a Francia el presidente ruso, Vladímir Putin, ha concedido una entrevista a los periodistas del canal francés TF1 y de la radio Europe 1. RT les presenta la versión completa de la conversación.
Buenos días, señor presidente. Muchas gracias por recibir a la radio Europa1 y al canal TF1 en su residencia en Sochi para esta charla exclusiva. El jueves por la tarde el presidente François Hollande le recibirá en el Palacio del Elíseo y el día siguiente usted participará en la ceremonia del 70.° aniversario del desembarco de las tropas aliadas y por primera vez visitará las playas de Normandía. ¿Qué sentimientos le provoca esta invitación como ciudadano ruso?
Vladímir Putin: Es un acontecimiento muy importante para Europa y para todo el mundo. Honraremos a aquellos que no permitieron que el nazismo derrotara a los países europeos, y creo que la presencia de Rusia en este acontecimiento es emblemática, dado que Rusia y los países de la coalición contra Hitler, Francia entre ellos, se aliaron para luchar por la libertad y que nuestro país jugó un papel importantísimo, si no decisivo, en la victoria sobre el fascismo. Pero nunca olvidaremos a los combatientes de la Resistencia francesa, nunca olvidaremos a los soldados franceses que en el frente soviético-alemán, el llamado Frente Oriental, lucharon junto a nosotros. Me parece que eso es lo que debe recordarse del pasado, pero también hay que favorecer la construcción de relaciones en el presente y ayudar a construir nuestras relaciones en el futuro.
Precisamente junto con Rusia, por supuesto, usted tiene un lugar de honor en las playas de Normandía. Hasta los 40 años usted vivó en la Unión Soviética, vio cómo se derrumbaba ese país y ha participado activamente en el renacimiento de Rusia. ¿Qué es lo que quiere, a qué aspira? ¿Y cuál es su estrategia para Rusia? ¿Es una estrategia basada en el diálogo o en el expansionismo y la conquista?
Vladímir Putin: En el mundo contemporáneo las políticas basadas en el expansionismo y en la conquista no tienen futuro. Es obvio que en el mundo contemporáneo y en el del futuro Rusia puede y debe ser un socio para los países que son nuestros aliados tradicionales en el amplio sentido de la palabra. Eso es lo que queremos nosotros y lo que siempre intentaremos conseguir; no podemos imaginar de otra manera las relaciones con nuestros vecinos y con cualquier país del mundo.
¿Pero usted quiere ser el protector de la nación rusa o un símbolo del nacionalismo ruso, del Imperio ruso? Sabemos qué dijo usted cuando cayó la Unión Soviética. Dijo que era la peor catástrofe geopolítica del siglo XX. Y dijo que quien no lamenta la caída de la Unión Soviética no tiene alma, pero que quien quiere restaurarla no tiene cerebro. Usted tiene cerebro. ¿Qué propone? ¿El nacionalismo ruso o el Imperio ruso en sus fronteras antiguas?
Vladímir Putin: Ni vamos a apoyar al nacionalismo ruso ni pensamos revivir el imperio. Cuando dije que la caída de la Unión Soviética fue uno de los mayores desastres humanitarios, principalmente humanitarios, del siglo XX, ¿qué quería decir? Que en marco de la Unión Soviética todos los ciudadanos, independientemente de su etnia, vivían en un Estado unido, y después de la caída de la Unión Soviética 25 millones de rusos se encontraron de repente en el extranjero. Y esto es un auténtico desastre humanitario. Esto no es una catástrofe política, no es una catástrofe ideológica, es un problema puramente humanitario. Muchas familias quedaron separadas, la gente se quedó sin trabajo, sin medios de subsistencia, sin posibilidad de comunicarse. Este es el problema.
En lo que se refiere al futuro, ¿quiere usted restablecer el imperio en sus confines antiguos o quiere seguir desarrollando su país dentro de sus fronteras?
Vladímir Putin: Queremos desarrollar nuestro país dentro de sus fronteras, por supuesto. Pero sobre todo queremos usar, al igual que otros países en muchas regiones del mundo, medios modernos para mejorar nuestra competitividad, incluso a través de la integración económica. Es lo que estamos haciendo en el espacio post soviético con la Unión Aduanera y ahora con la Unión Económica Euroasiática.
Señor Putin, estamos hablando con usted mientras la vecina Ucrania vive una verdadera guerra. No se lo puede llamar de otro modo. Y ahora las fuerzas prorrusas quieren violar las fronteras de Ucrania. ¿Quién les va a parar y qué quiere usted?
Vladímir Putin: No los llamaría ni prorrusos ni proucranianos. Las personas tienen derechos, derechos políticos, derechos humanos, y deben tener la posibilidad de materializar estos derechos. Así, en Ucrania hasta ese momento los gobernadores eran nombrados exclusivamente en la capital. Una vez cometido en Kiev el golpe inconstitucional en febrero de este año, lo primero que hicieron las nuevas autoridades fue abolir el derecho de las minorías a utilizar su lengua materna. Eso provocó una gran preocupación entre las personas que viven en el este de Ucrania.
Y usted no se lo permitió; pero, ¿quiere decir que estamos entrando en una nueva fase de la Guerra Fría?
Vladímir Putin: Espero que no entremos en ninguna nueva fase de ninguna ‘Guerra Fría’. En segundo lugar, e insisto en ello, las personas, vivan donde vivan, tienen ciertos derechos y deben tener la posibilidad de proteger estos derechos. Se trata solo de esto.
¿Existe el peligro de una guerra? Ahora, en este momento, vemos tanques que llegan desde Kiev. Muchos franceses se preguntan si usted ha tenido la tentación de entrar en Ucrania del este, de enviar tropas.
Vladímir Putin: Es una entrevista, se supone que las preguntas y las respuestas deben ser cortas, pero si se arma de paciencia y me da un minuto le explicaré cómo estamos viendo la situación. La vemos de la manera siguiente. ¿Qué fue lo que pasó? Había un conflicto, un conflicto que se originó cuando el ex-presidente de Ucrania se negó a firmar un acuerdo sobre la asociación con la Unión Europea, y Rusia tenía sobre esta cuestión una posición determinada. Creíamos que de la forma en la que se ofrecía el documento firmarlo era realmente poco práctico, y que causaría, también a Rusia, ciertos daños económicos. Me refiero a que tenemos con Ucrania 390 acuerdos económicos y Ucrania es un miembro de la zona de libre comercio en el marco de la CEI. Y no podíamos mantener el mismo régimen —como con un miembro de la zona de libre comercio— de relaciones económicas con Ucrania. Lo comentamos y lo discutimos con nuestros socios europeos. En lugar de continuar con nosotros esta disputa con medios legítimos, medios diplomáticos, nuestros amigos europeos y amigos de EE.UU. apoyaron la inconstitucional y la toma armada del poder. Esto fue lo que pasó. Nosotros no hemos provocado esta crisis, nos oponemos a este escenario, pero después del golpe de Estado anticonstitucional... tenemos que admitirlo, al fin y al cabo.
Pero hoy en día existe un clima de tensión. Y, con este telón de fondo, en Normandía usted va a hablar de paz, mientras que Barack Obama dice que existe la necesidad de armarse en Europa.
Vladímir Putin: Brillante. Siempre tenemos que hablar de paz, pero hay que entender la causa y la naturaleza de la crisis. La naturaleza de la crisis es la siguiente: en ningún lugar se debe llevar al poder a una fuerza política a través de un golpe de Estado armado e inconstitucional, y menos en el territorio de la antigua Unión Soviética, donde aún no se han afianzado las estructuras de Estado Cuando eso sucedió, algunas personas lo reconocieron y se alegraron, pero algunas personas, digamos, al este y al sur de Ucrania, no lo quieren aceptar. Hay que negociar con las personas que no aceptaron este golpe de Estado en lugar de mandarles los tanques, como usted ha dicho al respecto, y no disparar a los civiles desde aviones en ataques aéreos contra objetivos civiles.
Pero, señor presidente, EE.UU. y la Casa Blanca dicen que tienen pruebas de que Rusia intervino en la situación en Ucrania, de que envió a sus fuerzas armadas y suministró armas. Tienen pruebas. ¿Usted les cree?
Vladímir Putin: ¿Tienen pruebas? Entonces que las presenten. Vimos, todo el mundo lo vio, cómo el secretario de Estado de EE.UU., para demostrar ante el Consejo de Seguridad de la ONU que Irak tenía armas de destrucción masiva, agitaba un tubo de ensayo con detergente dentro. Al final, las tropas estadounidenses entraron en Irak, ahorcaron Saddam Hussein y, a continuación, se reveló que en Irak no había y no hay armas de destrucción masiva. Usted sabe que una cosa es decir que se tienen pruebas y otra muy distinta es tenerlas. Se lo digo una vez más, las Fuerzas Armadas de Rusia no están [en Ucrania].
Entonces, ¿resulta que ahora los estadounidenses mienten?
Vladímir Putin: : No hay ni Fuerzas Armadas ni instructores rusos; tampoco en el sureste de Ucrania. Ni las hay ni las hubo.
¿Usted no quiere anexionarse Ucrania y nunca intentó desestabilizar la situación allí?
Vladímir Putin: Nunca lo hicimos, ni lo hacemos. Las actuales autoridades de Ucrania tienen que entablar un diálogo con su propio pueblo y no por medio de las armas, tanques, aviones y helicópteros, sino a través de un proceso de negociación.
El nuevo presidente Poroshenko fue elegido democráticamente el 25 de mayo. ¿Usted reconoce su legitimidad?
Vladímir Putin: Ya he hablado de eso y quiero reiterar que tratamos y trataremos con respeto la elección del pueblo ucraniano y trabajaremos con las autoridades ucranianas.
Entonces, si usted se reúne con él el 6 de junio en Normandía, y si el presidente Francois Hollande contribuye a que se realice este encuentro, ¿le estrechará la mano? ¿Usted hablará con él?
Vladímir Putin: Sabe, yo no voy a evitar a nadie. El presidente Hollande fue muy amable al invitarme como representante de Rusia a estas celebraciones trágicas y tristes y al mismo tiempo solemnes. Con mucho gusto acepto esta invitación y le agradezco su gesto. Pero allí estarán otras personas, yo no voy a rehuir a nadie y, sin duda, voy a comunicarme con todos.
¿Pero usted se reunirá con Poroshenko? Usted ha dicho que puede trabajar con él a condición de que no se deje influenciar demasiado por EE.UU.
Vladímir Putin: Yo no he dicho que no deba estar muy influenciado por EE.UU. Él puede dejarse influenciar por cualquier persona. La gente votó por él, y es su elección cómo construir su política. Si él quiere dejarse influenciar fuertemente por otra persona, que así sea.
¿Pero usted admite la soberanía de Ucrania y su neutralidad en las relaciones entre Rusia y Occidente?
Vladímir Putin: Reconocemos la soberanía, y no solo eso, sino que nos gustaría mucho que Ucrania se sintiera como un estado soberano. La entrada en cualquier bloque militar, en cualquier tipo de asociación de integración rigurosa significa la pérdida de un cierto grado de soberanía. Pero si un país elige ese camino y quiere perder parte de su soberanía es su problema. Pero cuando hablamos de Ucrania y los bloques militares, por supuesto, no podemos no sentirnos molestos, porque en este caso si, por ejemplo, Ucrania se uniera a la OTAN infraestructura militar se acercaría a las fronteras de Rusia, y no podemos mostrarnos indiferentes en este caso.
Señor presidente, las tropas rusas se anexionaron Crimea hace unas semanas. ¿Va a devolverla?
Vladímir Putin: Es una gran equivocación pensar que las tropas rusas se anexionaron Crimea. Las tropas rusas no se anexionaron nada. No voy a ocultar que...
Pero ahora Crimea aparece en el mapa de Rusia, como antes en la escuela, ahora es parte de Rusia. ¿Es una anexión o una devolución? ¿Qué palabra debería usarse?
Vladímir Putin: Si me permite terminar la frase, me parece que quedará claro lo que quiero decir. Las tropas rusas estaban en Crimea conforme a un acuerdo internacional sobre la permanencia allí de una base militar rusa. Y las tropas rusas realmente ayudaron a los habitantes de la península de Crimea a celebrar un referéndum sobre su independencia y su deseo de unirse a la Federación Rusa. Y nadie tiene derecho a impedir que estas personas ejerzan el derecho establecido en el artículo I de la Carta de las Naciones Unidas sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación.
¿Entonces usted no devolverá Crimea? Crimea es suya ¿Es lo que quiere decir?
Vladímir Putin: Crimea, de acuerdo a la voluntad de las personas que viven allí, es parte de la Federación de Rusia, es sujeto federal de Rusia. Quiero dejar muy claro y lo digo con toda franqueza, que nosotros manteníamos un diálogo con nuestros socios, con los europeos y con los estadounidenses, y, repito, solo medios diplomáticos, pacíficos. Y a estos intentos por nuestra parte de entablar un diálogo nos respondieron apoyando el golpe de Estado inconstitucional en Ucrania, después de lo cual dejamos de tener garantías de que Ucrania mañana no pasaría a formar parte del bloque militar del Atlántico Norte. Y permitir en estas condiciones que un territorio que históricamente fue ruso, con la mayoría de la población étnicamente rusa, pasara por eso, a alguna alianza militar internacional, mientras los mismos crimeos quieren ser parte de Rusia, -perdón..., sencillamente no podríamos actuar de otra manera.
Entonces, François Hollande le invitó a Francia, a París y a Normandía. Ya se conocen bien el uno al otro. ¿Se puede ir más allá y decir que entre ustedes hay una relación de confianza?
Vladímir Putin: Supongo que sí.
¿Usted lo supone o lo cree?
Vladímir Putin: Hasta ahora, lo he creído. No veo ninguna razón para pensar lo contrario. Tenemos muy buenas relaciones entre nuestros estados, y tenemos mucho que hacer en cuanto a la expansión de los lazos económicos. Pero siempre hemos tenido unas relaciones personales de mucha confianza, algo que ayuda incluso respecto a los asuntos oficiales. Espero que se mantengan.
Usted habla de relaciones de confianza, y también de las militares y las económicas. Usted ya ha pagado más de mil millones de euros por dos buques porta helicópteros tipo Mistral, y los marineros rusos tienen previsto llegar a Saint-Nazaire dentro de varios días. ¿Les ha dado usted este permiso? ¿Para ir a Francia?
Vladímir Putin: Espero que se demuestre que vivimos en un mundo civilizado y que todos cumplan con sus obligaciones, incluso las obligaciones contractuales. Pero he oído en muchas ocasiones que existe la opinión de que no hay que entregar estos barcos a Rusia. ¿Sabe qué? En Rusia muchos se han opuesto a este contrato. Pero si Francia decide no entregar [los buques] será por su propia decisión, y entonces tendrán que devolver el dinero, pero no nos darán la oportunidad de desarrollar las relaciones en la esfera técnico-militar. En general, estamos dispuestos a ampliar nuestra cooperación, quizá para nuevos pedidos, si existe tal voluntad por parte de nuestros socios franceses
A pesar de la presión exterior, usted pide a Francia que les suministren estos buques porta helicópteros. Si Francia se los entrega, ¿es posible que usted haga más pedidos?
Vladímir Putin: Contamos con que nuestros socios franceses van a cumplir las obligaciones contractuales, y si esto sucede según lo negociado, no excluimos nuevos pedidos, no necesariamente en la esfera de la construcción naval, sino también en otras esferas. En la esfera de la aviación, de construcción naval, y en otras áreas. Colaboramos muy bien en la esfera espacial, en Kourou.
¿Francia, en su opinión, es un poder soberano e independiente al que obedecen? ¿Cuál es su actitud hacia Alemania? ¿En comparación con Alemania? Usted habla con Angela Merkel en ruso y alemán; pero François Hollande no sabe ruso y usted no sabe francés. ¿Es posible decir que ustedes hablan el mismo idioma?
Vladímir Putin: Esto no nos impide (la ignorancia del francés por mi parte y del ruso por parte de François) hablar, de hecho, el mismo idioma, incluso a través de intérpretes, nos entendemos bien. En cuanto al nivel de soberanía, lo repito, cualquier país que entra en ciertas alianzas militares transfiere voluntariamente una parte de su soberanía a instancias supranacionales. Pero para Rusia esto es inaceptable. En cuanto a otros países, no es asunto nuestro, los propios países deben determinar cómo comportarse y cómo actuar. Pero a este respecto, recuerdo la tradición gaullista, al general De Gaulle, que defendió la soberanía de Francia. Creo que esto merece respeto. Hay otro ejemplo, el de Mitterrand, que hablaba de la confederación europea, por cierto, con la participación de Rusia. Me parece que nada está perdido todavía, me refiero al futuro de Europa.
Me gustaría hablar sobre EE.UU. Dentro de varios días usted se reunirá con Barack Obama, estará a unos metros de él. Pero parece que él no quiere hablar con usted. ¿Cómo se celebrará esta reunión, cómo van a desarrollarse las relaciones entre el país más rico del mundo y el país más grande del mundo? ¿Cómo pueden no comunicarse, cuando eso es necesario, la guerra no está lejos?
Vladímir Putin: En primer lugar, usted exagera cuando dice que la guerra está cerca. Usted es un periodista un poco agresivo, ¿no? ¿Por qué cree que la guerra está cerca? ¿Por qué quiere asustarnos?
Porque Ucrania está cerca.
Vladímir Putin: ¿Y qué?
Y es ahí donde hay guerra. Y estamos hablando sobre una guerra que está justo al lado.
Vladímir Putin: Ahí se desarrolla una operación de castigo lanzada por las autoridades centrales contra su pueblo. No es una guerra entre dos Estados, son dos cosas diferentes.
¿Y hay que detenerla? ¿Cree usted que es necesario suspenderla rápidamente?
Vladímir Putin: Creo que el señor Poroshenko tiene una oportunidad única: todavía no tiene las manos manchadas de sangre y puede suspender esta operación punitiva e iniciar un diálogo directo con sus ciudadanos en el este y el sur del país. Con respecto a las relaciones con Obama (no me he olvidado de esta pregunta), no tengo ninguna razón para creer que él no quiere comunicarse con el presidente de Rusia, pero a fin de cuentas es su decisión. Siempre estoy dispuesto al diálogo y creo que el diálogo es la mejor manera de 'construir puentes'. Hasta ahora nos hemos comunicado, nos llamamos por el teléfono, hablamos por el teléfono.
Ahora tiene un problema en las relaciones entre Rusia y EE.UU. ¿Son problemas en las relaciones entre los dos poderes o problemas entre las dos personas, Barack Obama y Vladímir Putin?
Vladímir Putin: Los problemas entre países siempre existen, especialmente entre dos grandes países como Rusia y Estados Unidos. Y siempre existieron, pero no creo que haya que llevarlos a un límite extremo. De todos modos, no es nuestra opción. Estoy dispuesto a dialogar con todos nuestros socios, incluyendo al presidente Obama.
¿Así que usted está dispuesto a dialogar pero siente que esto no suceda? ¿Pero no tiene la sensación de que Estados Unidos ahora quiere cercar a Rusia y debilitarle personalmente a usted, Vladímir Putin, y posiblemente aislarle en el ámbito internacional? Hoy en día se está hablando con mucha gentileza, pero usted ve la realidad.
Vladímir Putin: ¿Realidad? Pero usted mismo dijo que Rusia es el país más grande del mundo. Cercarla es muy difícil. Y además el mundo está cambiando tan rápidamente que incluso hacerlo virtualmente es prácticamente imposible. Ciertamente vemos intentos de la Administración de EE.UU. de presionar a sus aliados, utilizando su evidente posición de liderazgo en la comunidad occidental, con el fin de influir en la política de Rusia. La política rusa se llevará a cabo exclusivamente sobre la base de nuestros intereses nacionales. Por supuesto tenemos en cuenta las opiniones de nuestros socios, pero nosotros vamos a orientarnos por los intereses del pueblo ruso.
Señor presidente, el 6 de junio usted se reúne con Obama, lo que constituye una buena oportunidad. Si usted se reuniera con Hillary Clinton, tal vez hubiera sido peor. Hace unos días ella dijo que lo que hace Rusia en Europa del este es similar a lo que hizo Hitler en los años 30.
Vladímir Putin: : Es mejor no discutir con mujeres y no empezar una disputa con ellas. Pero la señora Clinton nunca destacó por la especial delicadeza de sus expresiones. Pues nada, después de todo nos encontramos y tuvimos una agradable conversación en varios eventos internacionales. Creo que en este caso también podríamos encontrar un lenguaje común. Cuando las personas pasan ciertos límites de decoro, esto no demuestra su fuerza, sino su debilidad. Pero para una mujer la debilidad no es la peor calidad.
Acerca de las mujeres, por supuesto, es necesario respetarlas y estoy seguro de que usted las respeta. ¿Cree usted que ella fue demasiado lejos? En muchos medios de comunicación ya hay un montón de caricaturas al respecto, en las que también aparece usted. ¿Cuál es su primera reacción? ¿Es la ira, el deseo de castigar o el de reírse? Nunca le hemos visto reírse.
Vladímir Putin: Algún día nos daremos este placer y varias veces nos reiremos con usted con un buen chiste. Pero cuando veo a algunas afirmaciones extremas, repito, veo que la gente simplemente no tiene argumentos, y veo declaraciones extremas, no es el mejor argumento. En cuanto a la política de EE.UU., no es ningún secreto que la política más agresiva, más estricta en cuanto a la defensa de sus propios intereses (tal y como los entienden los líderes estadounidenses) es llevada a cabo precisamente por Estados Unidos, año tras año. Prácticamente no tenemos tropas rusas en el extranjero, mientras que las tropas estadounidenses en el extranjero están en todas partes, en todas partes del mundo hay bases militares estadounidenses, y todas ellas participan en la decisión del destino de otras naciones, a pesar de encontrarse a miles de kilómetros de sus propias fronteras. Por lo tanto, es raro que nuestros socios estadounidenses nos reprochen que violamos algo.
Pero usted hizo algunos refuerzos en el presupuesto militar. ¿Actualmente el presidente de Rusia acepta algunas soluciones especiales en materia de seguridad y de defensa, dado que el clima general es peligroso?
Vladímir Putin: Sí, en cuanto al presupuesto militar... Para su información (porque no todos lo saben, los expertos sí, aunque no todos) el presupuesto militar de Estados Unidos, del que acabamos hablar, supera los presupuestos militares de todos los países del mundo. Entonces, ¿quién está llevando a cabo una política agresiva? En cuanto a nuestro presupuesto [militar], su porcentaje respecto al PIB casi no aumenta, solo experimenta un pequeño [aumento], en la décima parte de un punto porcentual. Pero queremos equipar a nuestro ejército y a la marina sobre una base sofisticada, queremos reducirlo y mejorar la calidad. Tenemos un programa que no surgió ayer, y que es un programa de rearme, que no guarda ninguna relación a la situación en Ucrania. Es un trabajo ya previsto y los vamos a llevar a cabo.
Señor presidente, el presidente sirio, Bashar al Assad, acaba de ser reelegido sin mucho dificultad para la presidencia. ¿Usted puede influir en él? ¿Por qué no le pide que detenga las atrocidades que perpetra su ejército y que deje de luchar contra su propio pueblo?
Vladímir Putin: Las atrocidades las cometen allí todos. Y no en último, sino, tal vez, en primer lugar, las organizaciones extremistas que se han formado en grandes cantidades en Siria. ¿Sabe lo que más nos preocupa?
Religiosas, islamistas...
Vladímir Putin: ...organizaciones directamente relacionadas con Al Qaeda. Hay muchas allí. Ya nadie lo niega. Es un hecho bien conocido. Pero lo que nos preocupa es que Siria puede convertirse, si no actuamos de manera correcta, en algo parecido a Afganistán, es decir en un 'caldo de cultivo', en un 'caldo de cultivo' de amenaza terrorista totalmente descontrolada, también, por cierto, para los estados europeos. Porque estos extremistas que están allí hoy se trasladarán, tarde o temprano, a otros países, incluso a Europa.
No entendemos bien por qué usted, Vladímir Putin, si desea modernizar Rusia, apoya a una persona que está matando a su gente, que está cubierto de sangre. ¿Cómo puede ser?
Vladímir Putin: Me explicaré de manera muy sencilla y clara, y espero que la mayoría de los espectadores y los oyentes franceses me entiendan. Tememos la descomposición de Siria, como ocurrió, por ejemplo, en Sudán. Tememos que allí pueda ocurrir lo mismo que en Irak, y nos da miedo que Siria se convierta en una especie de Afganistán. Es por eso que queremos preservar el poder legal y luego, gradualmente, junto con el pueblo sirio, junto con nuestros socios en Europa y en EE.UU., pensar en cómo transformar esta sociedad a fin de hacerla más moderna, más sostenible y más humana.
Me gustaría hablar sobre su país, sobre Rusia. ¿Cómo describiría usted el régimen político que hay ahora en Rusia? Algunos dicen que es una democracia, otros dicen que es un área tan enorme que necesita una mano firme. ¿Cómo define Vladimir Putin lo que se denomina como régimen de Putin?
Vladímir Putin: No tenemos ningún régimen asociado a ninguna persona en particular, ni siquiera asociado con el actual presidente. Nosotros tenemos instituciones estatales democráticas absolutamente estándar, que, por supuesto, tienen algún tipo de especificidad propia. ¿En qué consiste esta especificidad? En el hecho de que la gran mayoría de nuestros ciudadanos tienden a confiar en sus tradiciones históricas, en su historia, y en, si podemos decirlo así, sus valores tradicionales. En mi opinión, esto es un fundamento, un elemento definitivo de la estabilidad del sistema estatal ruso. Pero en eso no hay nada especial, no hay nada que se asocie con la personalidad del presidente. Y, sobre todo, no debemos olvidar que hemos comenzado recientemente a implementar las instituciones democráticas estándar. Este proceso está en un constante estado de desarrollo.
¿Es posible ser un opositor en Rusia y no arriesgar sus relaciones y su reputación, o evitar el castigo del sistema judicial ruso?
Vladímir Putin: Tenemos un gran número de partidos opositores, recientemente hemos liberalizado el registro de partidos políticos, tenemos decenas de partidos que participan en las elecciones municipales y regionales.
¿Pero se puede ser un opositor, un oponente personal de Vladímir Putin y evitar riesgos?
Vladímir Putin: Si usted escucha algunas de nuestras emisoras de radio, ve algunos programas de televisión, entonces le aseguro que difícilmente podrá encontrar algún tipo de actividades análogas de oposición en Francia.
Sí, por supuesto, en Rusia siempre ha habido períodos de orden y de gobierno autoritario, pero en la época de Internet, ¿puede un país desarrollarse limitando las libertades?
Vladímir Putin: Es imposible, no restringimos Internet. ¿Sabe una cosa?, no importa lo que hagamos, que enseguida alguien trata de encontrar algún elemento que contradice los principios de la democracia, incluido Internet. ¿Tenemos restricciones o no? Yo creo que no. Algunos de nuestros oponentes dicen: "No, son restricciones impensables". ¿Qué restricciones tenemos? Por ejemplo, tenemos restricciones relacionadas con la prohibición de la propaganda de los métodos de suicidio en Internet, propaganda de drogas, pedofilia. Estas son nuestras restricciones. ¿Qué tienen de malo?
Y de la homosexualidad. Pero esto es otro caso, no es pedofilia.
Vladímir Putin: No es así, no tenemos una prohibición de la homosexualidad. Tenemos una prohibición de la propaganda de la homosexualidad entre menores. Son cosas diferentes, ¿entiende? En Estados Unidos, país del que ya hemos hablado, hay algunos estados que criminalizan la homosexualidad. Y nosotros no imponemos ningún tipo de responsabilidad por eso en absoluto. Hay una prohibición de la propaganda de la homosexualidad entre los menores. Tenemos el deber de proteger a nuestros hijos, y lo vamos a hacer.
Nos gustaría hablar sobre el final de su mandato en 2018. Nos gustaría hablar de los campos de trabajo. Estas cosas nos sorprenden en Occidente. Por ejemplo, Pussy Riot fueron condenadas a estar en campos de trabajo, no fue una cárcel normal. ¿Cerrará estos campos a finales de su mandato?
Vladímir Putin: No son campos, son zonas, donde se encuentra la gente cuya libertad está restringida, pero que pueden llevar una vida más o menos normal. No son prisiones, donde la gente no puede ejercer una actividad laboral. Una prisión, donde una persona tiene prohibido ejercer alguna actividad laboral, es la peor forma de castigo. Y yo no creo que tengamos que desplazar a todas las personas a tales instituciones, donde se encuentran privadas de libertad. Creo que es mucho peor lo que dijo usted.
¿Quién le ha convencido de que tiene una misión especial para Rusia?
Vladímir Putin: ¿De dónde ha sacado que yo creo que tengo algún tipo de misión especial? Tengo la confianza de mis electores, a mi favor votó el 63% de los votantes de la Federación de Rusia. Creo que tengo un mandato nacional para la política interior y exterior y, en conformidad con este mandato, voy a desempeñar mis funciones.
¿Usted cree que tiene algún ejemplo a seguir en la historia de Rusia? ¿Sigue un modelo soviético o ruso?
Vladímir Putin: Siento un gran respeto y amor por la historia y la cultura del país. Pero el mundo está evolucionando, y Rusia se está desarrollando junto con el mundo. Rusia forma parte del mundo moderno, no del mundo de ayer, y creo que incluso tiene un futuro mejor que algunos otros países que no pueden hacerse cargo de sus jóvenes, de sus generaciones venideras, de sus hijos, y que piensan que se puede dejar todo al azar.
La última pregunta, señor presidente. La revista estadounidense 'Forbes' le denominó en 2013 como el hombre más poderoso del mundo. ¿Se sintió usted halagado?
Vladímir Putin: Sabe, soy adulto y soy capaz de entender y entiendo lo que significa la influencia en el mundo moderno. En el mundo contemporáneo la influencia viene determinada principalmente por tales factores como la economía, la defensa y la influencia humanística. Supongo que en cuanto a la capacidad de defensa de Rusia, nuestro país es, sin duda, uno de los líderes en el mundo, porque es una potencia nuclear y, probablemente, ocupemos incluso el primer lugar en el mundo por la calidad de nuestras armas nucleares. Respecto a la influencia humanística, creo que también es una cuestión de orgullo para nosotros, me refiero a la gran cultura rusa, la literatura, la pintura etc. En cuanto a la economía, somos realmente conscientes del hecho de que todavía nos queda mucho por hacer para ocupar alguna posición de liderazgo, aunque en los últimos años hemos avanzado mucho, nos hemos convertido en la quinta potencia de la economía mundial. Esto, en general, para nosotros es un éxito, pero no es suficiente.
Vladímir Putin, la historia aún desconoce qué es lo que quedará de los años de la era de Putin. ¿Qué le gustaría que quedara? ¿Le gustaría ser considerado un demócrata o una persona que salió del sistema autoritario?
Vladímir Putin: Me gustaría que me considerasen como una persona que se esforzó al máximo por la felicidad y la prosperidad de su propio país, de su pueblo.
Muchas gracias. Que tenga un buen viaje a Francia, señor presidente. Hasta pronto.
Vladímir Putin: Gracias


Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional
Presidente Agrupación Santiago
Agrupación Nacional de Ex Soldados Conscriptos
del Servicio Militar Obligatorio (SMO) período 1973-1990
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com
09-332-5058 

jueves, 5 de junio de 2014

JAQUE MATE AL RÉGIMEN



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escribe Esther Vivas - 02/06/2014.
El régimen se desmorona, muere, y en su lucha agónica por sobrevivir, el rey abdica. Nunca el régimen surgido de la Transición había estado tan cuestionado como ahora. Los pilares que lo sustentan, la monarquía, el poder judicial y el bipartidismo, están fuertemente deslegitimados desde hace tiempo.
No nos creemos ya sus mentiras, esas que buscan apuntalar un régimen que se cae a trozos. Lo que hasta hace muy poco parecía un imposible, ahora se plantea como una realidad. Empujemos con fuerza, para abrir aún más esa brecha que la crisis económica, social y política han hecho posible.
Desde la caza de elefantes de "su majestad" en Botswana, pasando por la imputación de su yerno Iñaki Urdangarín en el caso Nóos, la implicación de la Infanta Cristina en la trama, hasta las múltiples, y millonarias, operaciones de cadera del monarca, facturadas a las arcas públicas, la Casa Real se ha convertido en una caricatura de sí misma. Uno de los principales valedores de la "democracia" está tocado, muy tocado, pero no hundido.
El anuncio de la abdicación real es un último intento, desesperado, para salvar la situación, una tentativa de "make up" (conformar) para relegitimar no sólo a la monarquía sino a todo su séquito de jueces, políticos, opinólogos... que durante tantos años, demasiados, han vivido a costa de esa falsa Transición, intentando borrar o enmascarar el pasado colectivo. Nuestro olvido, fue el sustrato de su victoria, no solo moral sino política y económica.
La crisis económica convertida en una profunda crisis social y, también política, ha puesto en jaque al rey y al régimen del 78. La gente ha dicho "ya basta". Lo vimos con la emergencia del 15M, tres años atrás, la extensión de la desobediencia civil, la ocupación de viviendas vacías en manos de bancos, con un amplio apoyo popular, pese a la criminalización de la protesta. A más pobreza, más dolor, pero, gracias a dicha movilización, más conciencia de quienes ganan con dicha situación, banqueros, políticos, y de quienes perdemos.
El auge del soberanismo en Catalunya ha colocado, también, contra las cuerdas al régimen. Señalando el carácter profundamente antidemocrático de una Constitución que no permite el derecho a decidir de los pueblos. Ahora, las elecciones europeas han dado "el toque de gracia" a un régimen en descomposición. La pérdida de más de cinco millones de votos por parte del PP y el PSOE. La emergencia, con cinco escaños, de Podemos. El régimen se pone nervioso, muy nervioso.
La abdicación real es la última maniobra de salvación. Sin embargo, recordemos, el sistema tiene capacidad de maniobra. La abdicación del rey muestra la debilidad de los pilares del régimen, y la fuerza popular. Pero, no queremos ni a Juan Carlos ni a Felipe. Es hora de salir a la calle, reclamar la apertura de procesos constituyentes en todo el Estado, poder decidir qué futuro queremos.
Pasar a la ofensiva: jaque mate al régimen.

Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional
Presidente Agrupación Santiago
Agrupación Nacional de Ex Soldados Conscriptos
del Servicio Militar Obligatorio (SMO) período 1973-1990
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com
09-332-5058 

SEGÚN LA TERCERA SOMOS IMBÉCILES



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Como los maridos cornudos, los agentes de la CIA son los últimos en enterarse de lo que hace la Agencia...

El diario La Tercera, publica complacientemente las declaraciones de un agente de la CIA -destacado en Santiago en el año 1973- que dice desconocer todo del golpe de Estado.

La Tercera considera que chilenos y chilenas somos todos imbéciles… ¿Ah, Sr. Saieh?
En realidad, según los especialistas, los agentes de la CIA se enteran de nada o de muy poco.

Basta con leer la prensa americana, o los análisis de Edward Snowden, para darse cuenta.


Los agentes de la CIA no vieron venir lo de las Torres Gemelas de New York el 11 de septiembre de 1991… ¡y eso que fueron ellos mismos los que formaron y lanzaron al estrellato a Bin Laden!


Los agentes de la CIA no previeron el descalabro de la victoria yanqui en Irak…


Los agentes de la CIA ni siquiera sabían que no había “armas de destrucción masiva” en el país de Saddam Hussein… y permitieron que el general Colin Powell fuese a hacer el loco en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mostrando un frasquito de “veneno” que no era sino agua bendita…


Los agentes de la CIA no sabían que los talibanes les ganarían la guerra en Afganistán…


Los agentes de la CIA nunca supieron que Nixon y Kissinger habían ordenado liquidar hasta la posibilidad de que Salvador Allende asumiese la presidencia de Chile…


Los agentes de la CIA ignoraban las entrevistas de Nixon con Agustín Edwards, durante las cuales Edwards pidió una intervención americana en Chile…


En realidad los agentes de la CIA aún no saben quién es Agustín Edwards…


Por eso los agentes de la CIA no supieron que la CIA internó en Chile las armas con las que fue asesinado el General Schneider en la valija diplomática de los EEUU… (schuuut… es un secreto…)


Los agentes de la CIA ignoran que en América Latina nadie da un golpe de Estado sin la anuencia –y la mayor parte de las veces con el apoyo– de la CIA y los EEUU…


Para muestra los últimos botones: Honduras y Paraguay…
Es para preguntarse de qué diablos sirve que los EEUU gasten tantas decenas de miles de millones de dólares en la CIA y en los sistemas de espionaje masivo…

Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional
Presidente Agrupación Santiago
Agrupación Nacional de Ex Soldados Conscriptos
del Servicio Militar Obligatorio (SMO) período 1973-1990
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com
09-332-5058 

EL AFICHE ROJO

Louis Aragon
No reclamasteis ni gloria ni lágrimas
Ni el órgano ni los rezos a los agonizantes
¡Once años ya! cómo pasan rápido once años...
Os habíais servido simplemente de vuestras armas
La muerte no encandila los ojos de los partisanos…
Teníais vuestros rostros en los muros de nuestras ciudades
Negros de barba y de noche, hirsutos, amenazantes


El afiche que parecía una mancha de sangre,
Porque pronunciar vuestros nombres es difícil,
Buscaba un efecto de temor en los pasantes
Nadie parecía veros, franceses de preferencia

La gente iba sin ojos para vosotros durante el día
Pero a la hora del toque de queda dedos errantes
Escribieron bajos vuestras fotos: MUERTOS POR FRANCIA
Y las mañanas taciturnas fueron diferentes

Todo tenía el color uniforme de la escarcha
A fines de febrero para vuestros últimos instantes
Y fue entonces que uno de vosotros dijo con calma:

Felicidad a todos, felicidad a quienes sobrevivirán,
Muero sin odio en mí para el pueblo alemán
Adiós la pena y el placer, Adiós las rosas
Adiós la vida, adiós la luz y el viento
Cásate, sé feliz y piensa en mí a menudo
Tú que te quedarás en la hermosura de las cosas
Cuando todo haya terminado más tarde en Erivan
Un sol grande ilumina la colina
¡Cómo la naturaleza es bella y me rompe el corazón!
La justicia vendrá tras nuestros pasos triunfantes
Mi Melinea ¡Oh mi amor mi huérfana!
Y te digo que vivas y que tengas un hijo
Eran veintitrés cuando florecieron los fusiles
Veintitrés que daban su corazón antes de tiempo
Veintitrés extranjeros y sin embargo nuestros hermanos
Veintitrés enamorados de la vida hasta morir
Veintitrés que gritaron ¡Francia! al caer…
affiche-rouge

Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional
Presidente Agrupación Santiago
Agrupación Nacional de Ex Soldados Conscriptos
del Servicio Militar Obligatorio (SMO) período 1973-1990
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com
09-332-5058 

Manouchian
Manouchian
Escribe Luis Casado – 31 de mayo de 2014
A mi inolvidable amigo Armen Kouyoumdjian
Parto de la base que Manouchian no te dice nada. No es un pelotero famoso, ni un escritor célebre, ni un cantante popular, ni un político adorado por las multitudes. Pasa que hace 70 años Francia estaba ocupada por los nazis y, poco a poco, penosamente, se había organizado la resistencia.
Entre los más activos estaban los inmigrados, la mano de obra importada de diferentes países, o que había llegado huyendo de dictaduras atroces. Los españoles desde luego, los republicanos, aquellos que fueron los primeros en entrar en un París liberado a bordo de los blindados de la División del General Leclerc.
Missak Manouchian era armenio, y basta decir armenio para evocar sufrimientos sin fin, un genocidio, guerras y exilios, para no hablar de la ausencia de una tierra propia. Su padre murió durante el genocidio armenio y su madre como consecuencia de la hambruna que vino después. El niño Missak se salvó gracias a la solidaridad de una familia kurda, y basta pronunciar la palabra “kurdo” para evocar otros sufrimientos sin fin, un genocidio, guerras y exilios, y un país inencontrable dividido hasta ahora entre Irán, Turquía, Irak y Siria.
Como quiera que sea, gracias a redes de inmigración clandestinas, Missak llegó a Marsella y empezó a trabajar como carpintero y luego como tornero en las fábricas Citroën. La Gran Depresión de los años 1930 le hizo perder su trabajo, y Missak se dedicó a escribir poesía. No contento con eso, fundó dos revistas literarias y se inscribió como auditor libre en los cursos de La Sorbona en París, en donde estudió literatura, filosofía, economía política e historia.
Esto no es una biografía, por eso te la hago breve y te cuento lo que ya imaginas: cuando comenzó la guerra y Francia fue invadida por los nazis, Missak Manouchian entendió que el asunto también iba con él y decidió resistir con las armas en la mano. Militante comunista, dirigió la organización FTP-MOI. Justo para satisfacer tu curiosidad te preciso que FTP-MOI quiere decir “Franco Tirador Partisano – Mano de Obra Inmigrada”. Allí lucharon polacos, húngaros, armenios e italianos, muchos de ellos judíos.
Al frente de los FTP-MOI Manouchian le infligió terribles pérdidas a las tropas de ocupación. Las represalias de los nazis fueron atroces. Para indisponerles con los parisinos llenaron la ciudad con el ahora célebre “Afiche Rojo” –devenido símbolo del martirio– que acusaba a Manouchian y sus compañeros, los “terroristas extranjeros”, de ser los responsables de cada torturado, de cada francés asesinado.
Hace ya unos veinte años, perdido en los suburbios del oeste parisino, llegué a Suresnes y el azar del tráfico me llevó al Mont Valérien, una colina que al fin de la guerra se transformó en un lugar de memoria. Y caí justo allí, en los muros de un Fuerte construido hace siglos, ante el cual Missak Manouchian y veintidós de sus camaradas fueron fusilados por los nazis, después de ser salvajemente torturados. Cuando recibes, sin previo aviso, un puñetazo como ese en el estómago… te quedas inerte, tratando de ver a través de tus pupilas empañadas… (suelo decirme a mí mismo que lo que pasa es que yo soy buen público).
Hoy por la tarde, cuando el grisáceo cielo de París le cedió un poco de lugar al sol de una primavera que no termina de llegar, llevé a Tatiana, mi hija autista, a pasear al borde del Sena. A un parque situado en Evry, pueblo que se encuentra en el otro extremo de la región parisina. El parque estaba lleno de franceses y de inmigrados africanos, pakistaníes, sudamericanos y de otras lejanas procedencias. Justo en la entrada, me encontré con un monumento. El texto de la primera de varias estelas dice, textualmente:
“Aquí mismo, el 16 de noviembre de 1943, Joseph Eistein y Missak Manouchian, responsables en la región parisina de los FTP y FTP-MOI, fueron detenidos por los alemanes, antes de ser torturados y luego fusilados en el Fuerte del Mont Valérien, junto a 21 de sus compañeros”.
El texto termina citando los últimos versos escritos por Manouchian, antes de sucumbir a las balas:
“Felicidad para aquellos que nos sobrevivirán, y saborearán la dulzura de la Libertad y de la Paz de mañana”.
¿Cómo explicarle a mi hija –mi condensado de vulnerabilidad y de indefensión– todo aquello? ¿Qué es la guerra?, me pregunta, y apenas logro decirle que se luchaba contra gente mala. ¿Por qué eran malos?, insiste, y constato que en el mundo que es el suyo esas cosas no tienen sentido. Que sus abuelos y su bisabuela hayan estado en la resistencia para que ella –¡y yo!– pudiésemos saborear la dulzura de la libertad y de la paz de mañana… ¿cómo hacerlo inteligible?
Sin darme cuenta, en el adentro de la nervadura de mi sistema neuronal empezó a sonar la voz de Leo Ferré entonando el desgarrador poema de Louis Aragon “El afiche rojo”:
No reclamasteis ni gloria ni lágrimas 
Ni el órgano, ni los rezos a los agonizantes 
¡Once años ya! cómo pasan rápido once años… 
Os habíais servido simplemente de vuestras armas 
La muerte no encandila los ojos de los partisanos…

Al salir del parque, después de un largo paseo, me di cuenta que había una placa en el puente aledaño, ese que nos llevó hasta el monumento a Manouchian. El texto inscrito en la placa fue otro curso de historia reciente:
“Por este puente cruzaron el Sena el General Patton y sus tropas para completar la liberación de Francia”.
El 6 de junio próximo se conmemoran 70 años del desembarco en Normandía, lo que muchos conocen sólo a través del film “El día más largo”.
Mientras regreso a casa con Tatiana, le agradezco en silencio a Manouchian y a tantos otros el habernos permitido –con el sacrificio de sus vidas– algo tan simple como ser padre e hija paseando en un jardín en una tarde asoleada de París.




Juan Fernando Mellado Galaz
Ex Conscripto 1973
Escuela de Telecomunicaciones
Ingeniero en Administración de Empresas
Asesor Tributario Previsional
Presidente Nacional
Presidente Agrupación Santiago
Agrupación Nacional de Ex Soldados Conscriptos
del Servicio Militar Obligatorio (SMO) período 1973-1990
Email: agrupacion.exconscriptos.chile@gmail.com
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